Chihuahua, Chih.- La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, reaccionó de manera crítica ante el anuncio de desistimiento presentado por el senador Javier Corral Jurado respecto a la impugnación por su intento de detención en la Ciudad de México, sentenciando con tono irónico que al legislador finalmente se le acabó el veinte. Al ser cuestionada sobre la determinación del exmandatario estatal de retirar dicho recurso jurídico, la titular del Ejecutivo chihuahuense sugirió que la decisión obedece a que su antecesor reconoció la falta de sustento en sus acusaciones, calificándolo de forma sarcástica como alguien siempre tan valiente, entrón, honesto e impoluto.
Campos Galván aprovechó la coyuntura para asegurar que el prolongado conflicto que sostiene con el ahora congresista por Morena no representa un diferendo reciente ni aislado. La mandataria estatal afirmó de manera categórica que Javier Corral sabe perfectamente que tiene más de diez años persiguiéndola políticamente, una confrontación que se ha manifestado a través de constantes señalamientos públicos y acciones institucionales que comenzaron a documentarse mucho antes de que ella asumiera la gubernatura de la entidad.
La confrontación discursiva entre ambas figuras antagónicas de la política local escaló tras la difusión del comunicado de la defensa del senador, fechado el 2 de junio de 2026, donde este argumentaba que retiraba la impugnación para evitar una supuesta manipulación política y victimización mediática por parte de la administración estatal en turno. Pese a que el documento de la asesoría jurídica del legislador advierte que el expediente general no concluye aquí debido a que persisten investigaciones abiertas ante la Fiscalía General de la República por presunta actuación concertada de autoridades de Chihuahua, la gobernadora desacreditó la postura de su antecesor desestimando el valor de sus recursos legales.
Con este nuevo intercambio de declaraciones, la disputa política y judicial entre María Eugenia Campos Galván y Javier Corral Jurado añade un capítulo más a una rivalidad que ha marcado la agenda pública de Chihuahua durante la última década. La respuesta de la gobernadora no solo eleva la tensión con el representante senatorial en el plano doméstico, sino que ratifica la postura de su administración de no ceder terreno frente a las acusaciones de instrumentalización facciosa de las instituciones locales que sostiene el bloque opositor.



