Uruapan, Michoacán.- La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) anunció este lunes la captura de Jaciel Antonio “N”, alias “El Pelón”, de 36 años, identificado como el principal reclutador de personas en centros de rehabilitación para integrarlas a células delictivas dedicadas al sicariato y la distribución de droga en Michoacán.
Según informó el titular de la SSPC, Omar García Harfuch, la detención se realizó en Uruapan en un operativo conjunto entre la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Fiscalía General de la República, la Guardia Nacional y autoridades estatales, en el marco del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia.
“Labores de investigación señalan a Jaciel Antonio ‘N’ como responsable de reclutar a dos personas que participaron directamente en el homicidio del presidente municipal de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez”, detalló García Harfuch en sus redes sociales.
Los dos reclutados por “El Pelón” son Víctor Manuel Ubaldo Vidales, de 17 años, abatido el mismo día del atentado en un supuesto forcejeo con la escolta del alcalde, y Fernando Josué Leal Aceves, cuyos restos fueron localizados días después junto a otro cómplice en la carretera Uruapan-Paracho.
El asesinato de Carlos Manzo ocurrió el pasado 1 de noviembre cuando el edil fue atacado a balazos en el interior de un gimnasio de esta ciudad. Desde entonces, las autoridades han detenido a once personas relacionadas con el crimen, entre ellas siete escoltas del alcalde investigados por omisión, y a Jorge Armando “N”, “El Licenciado”, señalado como autor intelectual y quien ya fue trasladado al penal federal del Altiplano.
La Fiscalía de Michoacán vincula el homicidio con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), específicamente con la célula liderada por Ramón Ángel Álvarez Ayala, “El R1”. Las investigaciones continúan abiertas y no se descartan más capturas en los próximos días.
Con la aprehensión de “El Pelón”, las autoridades federales y estatales aseguran haber desarticulado una de las principales redes de reclutamiento forzado de jóvenes vulnerables en centros de rehabilitación, práctica que ha sido denunciada durante años en Tierra Caliente y otras regiones de Michoacán controladas por el crimen organizado.



