Ciudad de México.- El Instituto Nacional Electoral, bajo la presidencia de Guadalupe Taddei, ha dado de baja a un total de 836 profesionistas de sus oficinas centrales en el transcurso de los últimos seis meses, una cifra que ha encendido las alertas entre exconsejeros electorales ante el impacto operativo que esto representa de cara al proceso electoral intermedio.
De acuerdo con la información obtenida mediante solicitudes de transparencia, el recorte abarca a verificadores, técnicos, analistas y asesores adscritos a áreas clave que ya han comenzado a registrar retrasos en sus funciones cotidianas, tales como la emisión de credenciales para votar y la implementación de mejoras tecnológicas en los sistemas internos de la institución.
Entre las áreas afectadas destaca de manera específica la Unidad Técnica de Transparencia y Protección de Datos Personales, la cual concentró la salida de 195 trabajadores que laboraban bajo el régimen de honorarios, debilitando las capacidades de supervisión y rendición de cuentas del organismo autónomo.
Ante esta situación, exconsejeros del instituto advirtieron que, si bien algunas bajas responden a la conclusión formal de determinados proyectos institucionales, una proporción significativa de los despidos genera preocupación por el perfil de las áreas involucradas y la pérdida de personal altamente calificado en un momento crucial previo a las próximas elecciones intermedias.



