Ciudad Juárez, Chihuahua.- En un golpe contundente contra el crimen organizado, la Fiscalía General del Estado de Chihuahua avanza en la desarticulación de una célula delictiva responsable del secuestro y homicidio de Jesús G. G. P., un joven empresario de 27 años hijo de un prominente yonkero de la frontera. El fiscal César Jáuregui reveló este lunes que ya hay cuatro personas procesadas, con un organigrama completo de la organización en manos de las autoridades, y prometió no descansar hasta erradicar por completo esta red que operaba con engaños y extorsiones en la ciudad.
El crimen, que ha conmocionado a la comunidad de comerciantes de autopartes usadas, ocurrió el pasado 22 de octubre cuando la víctima fue privada de su libertad mediante un ardid de compraventa de un vehículo. A pesar de que la familia accedió a pagar más de un millón de pesos de un rescate inicial exigido en tres millones, el cuerpo de Jesús fue hallado el 1 de noviembre maniatado y con la cabeza cubierta de plástico en el fraccionamiento La Cañada, entre las calles Ejido Cuauhtémoc y Ejido López Mateos. La brutalidad del caso desató indignación entre los yonkeros, quienes ven en este hecho un ataque directo a su gremio.
Engaño fatal y roles definidos en la célula
La operación del grupo fue meticulosa, según detalló Jáuregui en su comparecencia ante la prensa. Dos de los detenidos, identificados como César Eduardo O. M., de 29 años, y Sergio Jonathan S. P., participaron directamente en la privación ilegal de la libertad. Utilizaron el señuelo de una transacción automotriz para atraer a la víctima, y en el proceso involucraron a un chofer de van a quien pagaron cinco mil pesos por su complicidad en el traslado. Sergio Jonathan, por su parte, asumió el rol de custodio, vigilando y alimentando al secuestrado durante los días de cautiverio, mientras César Eduardo fue rastreado gracias a un testigo que lo identificó en redes sociales tras su detención inicial por narcotráfico.
El tercer implicado, Bryan Eduardo G. R., de 19 años, enfrenta este lunes una audiencia de formulación de imputación por secuestro agravado y homicidio calificado, bajo la causa penal 5665/2025. Las autoridades lo señalan como el ejecutor material del asesinato, responsable de ultimar a la víctima pese al pago parcial del rescate. Un cuarto detenido, cuyo nombre no fue revelado por la Fiscalía para no entorpecer la investigación, completa el núcleo inicial de la célula, y se le vincula a labores logísticas en el esquema criminal.
Compromiso inquebrantable: Castigos de al menos 50 años
«Tenemos ya incluso el organigrama de la organización», enfatizó Jáuregui, subrayando la estructura jerárquica de esta banda que se dedicaba a extorsiones y privaciones de libertad. «Vamos todavía por más gente porque lo importante es desintegrar por completo este tipo de organizaciones de células que se dedican a esto. Yo tengo un compromiso con que ese delito bajo ninguna circunstancia se va a tolerar en Ciudad Juárez, cueste lo que cueste».
El fiscal llamó a la denuncia oportuna como clave para desmantelar estas redes, insistiendo en que solo con detenciones inmediatas y vinculaciones al proceso se logrará erradicar el flagelo. «La única forma en que puedes erradicarlos es prácticamente de inmediato hacer las detenciones, las vinculaciones al proceso y dar castigos ejemplares. Ninguno de ellos se va con menos de 50 años de prisión», aseveró, en un mensaje dirigido tanto a la ciudadanía como a los delincuentes.
La meta de la Fiscalía es clara: desactivar toda la red para prevenir nuevos casos y garantizar sanciones que sirvan de escarmiento. En las próximas horas, un juez de Garantía del Distrito Bravos definirá la situación jurídica de Bryan, mientras agentes continúan operativos para localizar a al menos dos integrantes más identificados en el organigrama.
El asesinato de Jesús G. G. P. ha encendido alarmas en el sector de los yonkeros, un pilar económico de la frontera con cientos de familias dependientes del comercio de refacciones. Iván Pérez, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Juárez, exigió un «castigo ejemplar» para los implicados, recordando que la víctima era hijo de un socio agremiado en la Unión de Yonqueros. «No vamos a permitir secuestros en Juárez», declaró Pérez, quien anunció la integración de Canaco a la Mesa de Seguridad para fortalecer estrategias preventivas.



