Washington, D. C.- Los congresistas demócratas de Estados Unidos expresaron una profunda preocupación ante las renovadas amenazas del presidente Donald Trump de lanzar operaciones militares terrestres contra los cárteles de droga en territorio mexicano. En una carta firmada por 75 legisladores y dirigida al secretario de Estado Marco Rubio, los firmantes —liderados por Joaquín Castro, Gregory W. Meeks y Greg Stanton— advirtieron que cualquier acción unilateral sería un «desastre» de graves consecuencias.
Las declaraciones de Trump, realizadas en una entrevista con Fox News el 8 de enero de 2026, donde afirmó que «los cárteles están gobernando México» y que iniciaría ataques terrestres, se enmarcan en un contexto de escalada regional. Esto ocurre tras el ataque estadounidense del 3 de enero en Venezuela, que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro, acusado de vínculos con el narcotráfico (aunque el Departamento de Justicia matizó algunas imputaciones).
Los demócratas destacaron los avances de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum en la lucha contra el crimen organizado: incremento drástico en la cooperación bilateral, fortalecimiento de la inteligencia, reducción significativa de homicidios y el mayor decomiso de fentanilo en la historia de México. Subrayaron que una intervención violaría la soberanía mexicana y destruiría la «nueva era de cooperación» iniciada bajo su mandato.
Además, alertaron sobre impactos económicos devastadores: la inversión extranjera directa de EE.UU. en México superó los 14.500 millones de dólares en 2025, y más de cinco millones de empleos dependen del comercio bilateral. Una acción militar socavaría décadas de esfuerzos conjuntos contra el narcotráfico y la corrupción, aniquilaría la confianza y complicaría mantener las drogas fuera de las comunidades estadounidenses.
Sheinbaum calificó las amenazas como parte del estilo comunicacional de Trump y anunció esfuerzos para dialogar directamente con Rubio o el propio presidente, buscando fortalecer la coordinación bilateral en seguridad sin comprometer la soberanía.