1.- Daniela Soraya Álvarez Hernández ha construido una trayectoria política que combina experiencia legislativa, trabajo administrativo y dirección partidista. Nacida en Nuevo Casas Grandes, Chihuahua, el 8 de mayo, es licenciada en Ciencias Políticas y Administración Pública por la Universidad Autónoma de Chihuahua. Su carrera en el servicio público comenzó antes de ocupar cargos de elección popular: entre 2007 y 2010 trabajó como agente federal de Migración; posteriormente se desempeñó como asesora en la Cámara de Diputados, de 2010 a 2012, y como subdirectora de Oficialía Mayor en el Gobierno de Chihuahua. Esa experiencia le permitió conocer tanto la operación de las instituciones como los mecanismos de gestión política y administrativa.
2.- Su primera experiencia legislativa por elección popular llegó en 2013, cuando asumió como diputada local en el Congreso de Chihuahua para la LXIV Legislatura, cargo que desempeñó hasta 2016. Ese año también aparece en su trayectoria administrativa como secretaria de Administración del Congreso estatal. Más adelante compitió por una diputación federal y, en las elecciones de 2021, ganó por mayoría relativa el Distrito 4 de Chihuahua, correspondiente a Ciudad Juárez, para integrarse a la LXV Legislatura de la Cámara de Diputados, de 2021 a 2024. En San Lázaro fue secretaria de la Comisión de Asuntos de la Frontera Norte e integrante de las comisiones de Bienestar y Relaciones Exteriores. Su paso por la representación federal le dio experiencia en temas fronterizos, una agenda directamente vinculada con los problemas económicos, sociales y de seguridad de Juárez.
3.- El siguiente escalón fue la dirigencia estatal del PAN. En octubre de 2024, el Consejo Estatal del partido declaró electa a la planilla encabezada por Álvarez para conducir el Comité Directivo Estatal durante el periodo 2024-2027. Desde esa posición ha participado en la organización territorial y electoral del panismo, al tiempo que ha mantenido una confrontación pública con el alcalde con licencia Cruz Pérez Cuéllar, a quien ha cuestionado por presuntos casos de nepotismo y corrupción en su administración. Esos señalamientos forman parte de su discurso opositor y deben distinguirse de las responsabilidades que, en su caso, determinen las autoridades competentes. La combinación de su experiencia legislativa, administrativa y partidista la coloca entre los perfiles panistas con mayor presencia en la disputa política por Ciudad Juárez.
4.- El sábado 10 de octubre, durante el acto panista celebrado en Ciudad Juárez para la toma de protesta de las estructuras electorales y el nombramiento de Marco Bonilla como coordinador de la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad, Álvarez aprovechó una intervención de poco más de dos minutos para colocar sobre la mesa los ejes de lo que podría ser su discurso de campaña. Habló de una ciudad limpia, segura, con calles sin baches, alumbrado público y libre de corrupción, en una crítica directa al gobierno municipal encabezado por Cruz Pérez Cuéllar, quien solicitó licencia. Pero también lanzó un mensaje con destinataria política: al proclamar que Juárez debe estar «libre de la barredora», aludió a la polémica asociada con ese nombre y dirigió un primer golpe retórico contra Andrea Chávez Treviño, la figura de Morena que se perfila para disputar la alcaldía. Álvarez llega a este momento con antecedentes de encuestas internas que la colocan al frente de las preferencias panistas, aunque todavía no existe una candidatura formalmente definida y ella misma había dicho que la decisión corresponde al proceso interno. La paradoja es que quien conduce al PAN estatal podría pasar de organizar la competencia electoral a convertirse en una de sus protagonistas centrales en la frontera.



