Ciudad Juárez, Chih.- El nombre de Eitan Daniel hoy duele en Chihuahua. El pequeño de 18 meses, víctima de un homicidio presuntamente cometido por su propia familia, recibió el último adiós este viernes 20 de marzo en el panteón Jardines del Recuerdo, en Ciudad Juárez.
Familiares y allegados se reunieron para despedirlo en una ceremonia marcada por el dolor y la impotencia. El féretro fue abierto para que la familia paterna pudiera verlo por última vez. Uno a uno se acercaron entre lágrimas. La abuela paterna, con voz quebrada, agradeció a Dios por haberlo tenido como hijo durante 28 días: “Él pensaba que yo era su mamá y me agarraba con sus manitas”.
El silencio se rompió con un aplauso que resonó como despedida y reclamo. Luego, el cuerpo del menor fue colocado en la fosa, donde manos temblorosas arrojaron tierra y flores. Globos blancos ascendieron al cielo al son de algunas canciones, en un intento por acompañarlo en un viaje que llegó demasiado pronto.
El caso expone un entorno familiar marcado por violencia y omisiones. El cuerpo de Eitan Daniel fue hallado el 10 de marzo dentro de un costal en un terreno baldío de la colonia Kilómetro 27, con signos de traumatismo craneoencefálico y desnutrición. Inicialmente, fueron detenidos la madre (Vianey Esmeralda H.), el padre (Brayan Adrián S.), la abuela materna, la bisabuela y un tío, por posible participación en el homicidio o encubrimiento.
Algunos recuperaron su libertad al no acreditarse su intervención directa, pero la Fiscalía General del Estado mantiene abiertas las indagatorias. Los padres, tras ser liberados inicialmente por delitos contra la salud, fueron reaprehendidos por homicidio calificado agravado y enfrentan proceso judicial.