Chihuahua, Chih.- Autoridades de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) en Chihuahua confirmaron este sábado la separación laboral de 12 elementos de la policía estatal, tras resultar positivos en exámenes de control de confianza y pruebas antidoping realizadas de manera aleatoria. El hecho, ocurrido en las últimas semanas, forma parte de una depuración continua en las fuerzas de seguridad para garantizar la integridad y profesionalismo de sus miembros.
La medida, que entró en vigor de inmediato, responde a un protocolo estricto implementado por la dependencia desde el inicio de la administración actual, enfocado en erradicar cualquier conducta que vulnere los estándares éticos y operativos de la corporación. Fuentes oficiales indicaron que los exámenes se llevaron a cabo en instalaciones certificadas de la Ciudad de Chihuahua, involucrando a más de 200 uniformados en una ronda de evaluaciones sorpresa.
Protocolo de evaluación y resultados
Los antidoping, junto con pruebas psicológicas y socioeconómicas, son obligatorios para todos los integrantes de la policía estatal y municipal en Chihuahua, como parte de las reformas impulsadas por la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública. En esta ocasión, los 12 elementos detectados con sustancias prohibidas —principalmente derivados de marihuana y cocaína— no cumplieron con los umbrales permitidos, lo que derivó en su baja administrativa inmediata.
El titular de la SSPE, Gilberto Loya, enfatizó en un comunicado que estas acciones no son punitivas aisladas, sino parte de un esfuerzo sistemático para fortalecer la confianza ciudadana. «La seguridad pública no tolera desviaciones; cada elemento debe ser un ejemplo de rectitud», declaró Loya, quien detalló que los afectados tendrán derecho a un proceso de apelación ante la Comisión Estatal de Garantía de Acceso a los Derechos Humanos, aunque las probabilidades de reintegro son mínimas dada la gravedad de la infracción.
Contexto de la depuración en la entidad
Chihuahua ha sido uno de los estados más proactivos en México en materia de depuración policial, con más de 500 elementos separados en los últimos dos años por motivos similares, según datos de la SSPE. Esta ola de bajas coincide con un incremento en los operativos contra el crimen organizado en regiones como la Sierra Tarahumara y la zona norte, donde la presencia de narcotráfico ha presionado a las autoridades a elevar los controles internos.
Expertos en seguridad consultados, como el criminólogo de la Universidad Autónoma de Chihuahua, Javier Corral, señalan que estas medidas, aunque drásticas, son esenciales para combatir la infiltración de grupos delictivos en las instituciones. «Fallar un antidoping no solo compromete al individuo, sino al equipo entero y a la sociedad que protege», apuntó Corral, recordando casos previos en 2023 donde filtraciones policiales facilitaron ataques armados en Cuauhtémoc y Delicias.
La salida de estos 12 policías no afectará la operatividad diaria, ya que la SSPE ha anunciado la recluta y capacitación acelerada de nuevos aspirantes a través del programa «Policía Ciudadana», que prioriza perfiles con exámenes previos limpios. En lo que va de 2025, la entidad ha incorporado a 150 elementos frescos, muchos de ellos mujeres, en un intento por diversificar y rejuvenecer las filas.
Mientras tanto, la sociedad chihuahuense recibe con aplausos esta depuración, aunque persisten demandas por mayor transparencia en los resultados de las pruebas. Organizaciones como Transparencia Chihuahua han solicitado acceso a los informes detallados para verificar que no haya sesgos en el proceso. La SSPE se comprometió a publicar un resumen estadístico en su portal oficial en los próximos días, reafirmando su apuesta por una policía «limpia y al servicio de la gente».



