Chihuahua, Chih.- Germán Ávila Hernández, consejero vitalicio del Partido Acción Nacional (PAN), exregidor del Ayuntamiento de Chihuahua y militante de larga trayectoria, advirtió que la influencia de la gobernadora Maru Campos sigue siendo un factor que impide, a su juicio, que exista un piso parejo en la definición de candidaturas panistas rumbo a 2027.
Ávila Hernández no es un panista externo o recién llegado a la discusión interna. Su trayectoria incluye cargos de representación en el Ayuntamiento de Chihuahua y participación en los órganos partidistas. En 2022 fue electo consejero estatal del PAN, y su nombre también aparece en el listado nominal de la Asamblea Estatal panista de octubre de 2025.
Su posicionamiento cobra relevancia porque proviene de un militante que ha participado en la vida interna del partido y que, desde hace más de un año, impulsa la organización URAN, creada con el propósito de promover una transformación interna del PAN y recuperar, según sus planteamientos, una mayor participación de la militancia en las decisiones partidistas.
En entrevista con FuenteInfo, Ávila sostuvo que el PAN ha registrado avances en la democratización de sus procesos, particularmente con la apertura a candidaturas ciudadanas, pero consideró que el cambio ha sido demasiado lento.
El panista planteó que permitir la participación de ciudadanos o de personas provenientes de otros partidos puede ser positivo siempre que quienes aspiren a una candidatura acepten los principios doctrinarios de Acción Nacional y demuestren capacidad para responder a las necesidades de la sociedad.
La definición resulta particularmente significativa por el caso de Santiago de la Peña, secretario general de Gobierno y expriista que busca participar en el proceso interno por la candidatura panista a la Presidencia Municipal de Chihuahua.
Ávila Hernández no cerró la puerta a una eventual candidatura de De la Peña. Por el contrario, consideró que la apertura hacia perfiles externos puede representar una oportunidad para el PAN, siempre que exista una auténtica competencia interna.
El antecedente de Francisco Barrio
Para explicar su posición, Ávila recurrió a uno de los antecedentes más importantes de la historia electoral panista en Chihuahua: Francisco Barrio.
Recordó que Barrio no provenía de una militancia panista tradicional y que su incorporación a la competencia electoral representó, desde su perspectiva, un ejemplo exitoso de apertura del partido hacia una candidatura ciudadana.
El argumento tiene una lectura política evidente: para Ávila, la identidad panista no necesariamente debe estar determinada exclusivamente por la antigüedad de la militancia. La discusión, en su planteamiento, debe centrarse también en la capacidad del aspirante, sus principios y su conexión con las demandas ciudadanas.
Ávila Hernández sostuvo que actualmente no existe piso parejo entre quienes buscan la candidatura a la alcaldía de Chihuahua y señaló directamente la influencia de Maru Campos como uno de los factores que limitan esa equidad.
“El que está gobernando pretende estirar el poder hasta donde pueda”, afirmó, al advertir que esa influencia puede afectar la libertad con la que los distintos aspirantes deberían desarrollar sus proyectos.
La declaración llega en un momento particularmente delicado para el PAN capitalino. Santiago de la Peña se encuentra entre los perfiles que buscan competir por la candidatura, mientras que César Jáuregui, Alfredo Chávez, Manque Granados, Rafael Loera y otros aspirantes también han aparecido en la conversación interna.



