Washington, D.C.- Estados Unidos confirmó por primera vez el despliegue de armas de control espacial en órbita, diseñadas para proteger a la Fuerza Conjunta ante posibles acciones hostiles de adversarios, según informó el secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, durante una conferencia en Maryland.
Durante su intervención, el funcionario no ofreció detalles específicos sobre el funcionamiento o las características de los dispositivos orbitales. El anuncio ocurre en un contexto de crecientes tensiones y advertencias previas sobre los avances de potencias como Rusia y China en el desarrollo de capacidades antisatélite, lo que plantea nuevos retos para la seguridad de la infraestructura orbital estadounidense.
La revelación coincide con el impulso estratégico del gobierno del presidente Donald Trump hacia la militarización y defensa del espacio. Entre las iniciativas prioritarias destacan la consolidación de la Fuerza Espacial creada en 2019 y el desarrollo del sistema de defensa antimisiles conocido como Cúpula Dorada, el cual contempla la integración de interceptores basados en el espacio con un costo estimado que podría alcanzar los 542 mil millones de dólares en las próximas dos décadas.
El despliegue revive el debate internacional sobre el cumplimiento del Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1967, que establece el uso pacífico del cosmos y prohíbe la colocación de armas de destrucción masiva. En fechas recientes, iniciativas diplomáticas en la Organización de las Naciones Unidas han fracasado ante los vetos y desacuerdos entre Washington y Moscú sobre el alcance de las restricciones a los armamentos orbitales.



