Ciudad Juárez, Chih.- La crisis en el servicio de recolección de basura se ha agudizado de manera crítica en al menos la mitad de Ciudad Juárez, luego del aseguramiento de los camiones recolectores pertenecientes a la empresa Aseo Municipal. La situación detonó tras la intervención judicial y la detención de su propietario, Carlos Velázquez Nieto —quien también encabeza el corporativo gasolinero Carvel, proveedor histórico de combustible para los vehículos oficiales del municipio y las patrullas locales—, dejando a sectores clave de la ciudad sin cobertura efectiva y al borde de una emergencia sanitaria.
El problema, que se extiende con rapidez por colonias populares y fraccionamientos de las zonas prioritarias asignadas a la concesionaria, ha convertido las calles en vertederos improvisados. Acumulaciones masivas de desechos domésticos desbordan contenedores y banquetas ante la ausencia prolongada de las unidades recolectoras, generando focos de infección con malos olores, proliferación de fauna nociva y un riesgo latente para la salud pública de miles de familias juarenses.
Ante este escenario de parálisis operativa, el alcalde en funciones, Héctor Ortiz Orpinel, ha enfrentado severas críticas por la incapacidad de la administración local para estabilizar el servicio y garantizar una solución definitiva. Aunque el gobierno municipal ha reconocido las deficiencias en las rutas y ha amagado con revisar o rescindir los contratos ante los incumplimientos sistemáticos, las acciones implementadas hasta el momento han resultado insuficientes para contener el desabastecimiento de la recolección en los sectores más importantes de la ciudad.
La vinculación de la empresa concesionaria con el caso de las gasolineras Carvel ha profundizado el entramado político y administrativo de la crisis, evidenciando la vulnerabilidad del esquema de privatización del servicio de limpia. Mientras los ciudadanos lidian diariamente con montones de basura acumulada frente a sus viviendas, crece la exigencia social para que la autoridad municipal asuma el control operativo y frene el deterioro ambiental que amenaza con detonar una crisis epidemiológica en la frontera.



