Ciudad de México.- Con el respaldo unánime de las distintas fuerzas políticas, las comisiones unidas del Senado de la República aprobaron un dictamen legislativo orientada a prohibir de manera tajante el uso de dispositivos móviles y teléfonos inteligentes durante la jornada escolar en planteles de educación básica, al tiempo que establece directrices para normar y fomentar un uso responsable, pedagógico y regulado de estas tecnologías en los niveles de educación media superior y superior.
El proyecto de decreto, que marca un paso sustancial en la discusión sobre los entornos de aprendizaje en México, fue remitido de manera inmediata a la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores con el objetivo de que sea enlistado y turnado para su discusión y eventual votación ante el pleno en las próximas sesiones ordinarias.
Alcances y regulación
La propuesta aprobada por los legisladores establece un marco normativo diferenciado según el grado de desarrollo escolar de los estudiantes, reconociendo las distintas necesidades pedagógicas y de socialización en cada etapa formativa:
En primer lugar, para preescolar, primaria y secundaria (educación básica), la restricción contempla la prohibición expresa del uso de teléfonos celulares y dispositivos electrónicos con acceso a internet dentro de las aulas y durante los horarios escolares, con las excepciones estrictamente necesarias por motivos médicos o de accesibilidad guiada. El objetivo central de esta medida en las infancias y adolescencias tempranas es mitigar las distracciones en el aula, combatir el acoso escolar digital o ciberacoso, prevenir la exposición a contenidos no aptos y fortalecer la convivencia presencial y la socialización cara a cara entre los alumnos.
En segundo lugar, para los niveles de educación media superior (bachilleratos y preparatorias) y educación superior (universidades e instituciones tecnológicas), el dictamen no impone una prohibición absoluta, sino que instruye a las instituciones educativas a fomentar un uso regulado, crítico y estrictamente académico de la tecnología. En estos espacios, los dispositivos podrán ser empleados como herramientas de consulta y apoyo didáctico bajo la supervisión directa del personal docente y conforme a los reglamentos internos de cada plantel.
El debate sobre pantallas en las aulas
La discusión en el Senado mexicano se enmarca en un debate global impulsado por organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la cual ha recomendado en diversos informes limitar el uso de pantallas y teléfonos inteligentes en las escuelas para proteger la salud mental de los estudiantes, mejorar la concentración y contrarrestar el rezago en el aprendizaje generado por la hiperconectividad.
Diversos especialistas en pedagogía, psicología educativa y salud mental infantil han señalado en foros legislativos que el uso excesivo de dispositivos móviles durante las horas de clase está directamente asociado con una disminución en la capacidad de atención prolongada, trastornos del sueño, ansiedad y un incremento en los casos de vulnerabilidad emocional en niñas, niños y adolescentes. Asimismo, la medida busca nivelar el terreno de la disciplina escolar y otorgar a los docentes herramientas jurídicas y operativas más claras para gestionar la dinámica dentro del salón de clases sin confrontaciones constantes con el alumnado o los padres de familia.
Próximos pasos legislativos
Una vez concluido el trámite en comisiones, el dictamen queda a disposición de la Junta de Coordinación Política y la Mesa Directiva del Senado para definir la fecha en la que será presentado ante el pleno. De ser aprobado por la mayoría calificada o simple requerida según la naturaleza de la reforma, el documento será turnado a la Cámara de Diputados para su revisión, discusión y eventual ratificación, antes de pasar por el proceso de promulgación y publicación en el Diario Oficial de la Federación.



