Washington, D.C. – Agencias de inteligencia estadounidenses han detectado indicios de que China habría enviado en las últimas semanas un cargamento de misiles portátiles (MANPADS) a Irán para su uso en el actual conflicto con Estados Unidos e Israel, informaron funcionarios norteamericanos.
La información, sin embargo, no es concluyente y no existen pruebas de que estos misiles hayan sido ya empleados contra fuerzas estadounidenses o israelíes.
Los MANPADS, armas capaces de derribar aviones a baja altura, representarían una escalada significativa si se confirma su envío. Hasta ahora, Pekín se había mostrado reacio a proporcionar material militar acabado a Irán, aunque algunos funcionarios chinos habrían impulsado permitir que empresas suministren directamente a las fuerzas de seguridad iraníes.
Según la inteligencia estadounidense, China estaría adoptando en secreto una postura más activa en el conflicto al autorizar el envío de productos químicos, combustible y componentes de doble uso que pueden destinarse a la producción militar iraní.
Esta posible ayuda se suma al respaldo que Rusia estaría prestando a Irán, incluyendo información satelital precisa para atacar buques, instalaciones militares y diplomáticas estadounidenses en la región.
El reporte llega en un momento delicado de las relaciones entre Washington y Pekín. El presidente Donald Trump tiene previsto viajar el próximo mes a China para reunirse con el presidente Xi Jinping en una cumbre que abordará temas comerciales, tecnológicos y militares. La reunión, inicialmente prevista para marzo, fue pospuesta por la guerra en Irán.
Un reportaje de CNN publicado el sábado pasado también señaló que China se preparaba para enviar misiles de hombro a Irán en las próximas semanas.
La embajada china en Estados Unidos negó categóricamente estas informaciones. “China nunca ha proporcionado armas a ninguna de las partes en conflicto; la información en cuestión es falsa”, declaró el portavoz Liu Pengyu. “Como importante país responsable, China cumple sistemáticamente sus obligaciones internacionales”, añadió, e instó a Estados Unidos a evitar acusaciones infundadas.
China es el principal socio comercial de Irán y compra alrededor del 90 % de su petróleo exportado, lo que genera miles de millones de dólares anuales que financian al gobierno y sus actividades militares. No obstante, analistas señalan que Pekín ha mantenido una retórica mayoritariamente neutral durante el conflicto, en parte por sus fuertes lazos económicos y energéticos con los países árabes del Golfo Pérsico, considerados estratégicamente más importantes que su relación con Teherán. Expertos indican que, más allá de la posible ayuda encubierta, China busca evitar una prolongación de la guerra que afecte el flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz, del que depende en gran medida.