Lima, Perú.- Los peruanos acuden este domingo a las urnas para elegir presidente en una de las contiendas electorales más inciertas y fragmentadas de los últimos años, con un récord de 35 candidatos en la boleta y sin que ningún aspirante cuente con un respaldo mayoritario.
Ningún candidato supera consistentemente el 15% de intención de voto en las encuestas más recientes. Ante la imposibilidad de alcanzar la mayoría absoluta, se prevé que los dos más votados pasen a una segunda vuelta el 7 de junio.
La votación se realiza en un contexto de profunda desconfianza hacia las instituciones. Desde las elecciones de 2021, Perú ha tenido cuatro presidentes: Pedro Castillo fue destituido tras intentar disolver el Congreso, su vicepresidenta Dina Boluarte también fue removida por el Legislativo, y su sucesor José Jerí duró apenas cuatro meses en el cargo. Actualmente gobierna de forma interina José María Balcázar, quien no compite en estos comicios.
El voto es obligatorio en un país de unos 34 millones de habitantes, con aproximadamente 27 millones de electores habilitados. Alrededor del 20% de los votantes aún se encuentra indeciso, según las encuestas.
Entre los principales contendientes figura Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular y cuatro veces aspirante a la Presidencia. Su intención de voto oscila entre el 11% y el 14%. Le siguen de cerca Rafael López Aliaga (“Porky”), exalcalde de Lima con un discurso de mano dura contra la delincuencia; el comediante Carlos Álvarez, que ha capitalizado el descontento antisistema; y Ricardo Belmont, expresentador y exalcalde cuyo apoyo ha repuntado en las últimas semanas.
Los analistas coinciden en que el voto no responde principalmente a posiciones ideológicas, sino a factores contingentes y al rechazo generalizado hacia la clase política tradicional.“Esto es muy volátil, muy contingente. Nadie sabe por quién votar. Todos son bastante mediocres”, afirmó el politólogo Alberto Vergara.
Los temas que dominan la campaña son la inseguridad ciudadana y la corrupción. Perú registra un fuerte aumento de la extorsión y la delincuencia violenta, con bandas que recurren a métodos cada vez más agresivos. Muchas propuestas de los candidatos incluyen un mayor rol de las Fuerzas Armadas en el control del orden interno.
Pese a que en la región se observa un giro hacia posiciones más conservadoras y de orden público, en Perú el electorado se muestra más antisistema que ideológicamente definido.
Verónica Mendoza, vendedora de 43 años en Juliaca, resumió el sentimiento de muchos electores: “No estamos bien informados. La campaña poco se ha hecho”.
Con una extrema fragmentación y un alto nivel de indecisión, estas elecciones dejan abierta la posibilidad de sorpresas de último minuto, algo ya habitual en la política peruana.