Chihuahua, Chih.– En medio de un preocupante aumento de casos en México, la capital de Chihuahua se convierte en sede de la Segunda Reunión Nacional de Rickettsiosis, un evento clave que reúne a especialistas y autoridades de salud del país del 8 al 10 de diciembre. El objetivo principal es intercambiar avances, experiencias y hallazgos entomológicos y epidemiológicos para fortalecer la vigilancia, prevención y control de esta enfermedad transmitida por garrapatas, que ha cobrado decenas de vidas en lo que va del año.
La rickettsiosis, conocida comúnmente como fiebre manchada de las montañas rocosas, es causada por bacterias del género Rickettsia y se transmite principalmente a través de picaduras de garrapatas infectadas, a menudo asociadas a perros callejeros o en entornos rurales y urbanos con malas condiciones sanitarias. En México, la incidencia ha aumentado alarmantemente en los últimos años, especialmente en estados del norte como Sonora, Baja California y Chihuahua. Según datos de la Secretaría de Salud, hasta julio de 2025 se registraron 183 casos confirmados a nivel nacional, con 40 defunciones, lo que representa una tasa de letalidad que puede superar el 30% si no se trata a tiempo con antibióticos como la doxiciclina. Sonora, por ejemplo, reporta una incidencia de 2.5 casos por cada 100 mil habitantes, ocho veces superior al promedio nacional de 0.3.
El secretario de Salud de Chihuahua, Gilberto Baeza, inauguró el encuentro acompañado por expertos internacionales como Mónica Guajardo, consultora de la OPS/OMS para México en Enfermedades Transmisibles; María Nohemí Colín, directora de Vigilancia de Enfermedades Transmisibles de la Dirección General de Epidemiología; y Rafael Valdez, director general del Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (Cenaprece). Baeza enfatizó que esta reunión es un «espacio estratégico para fortalecer acciones con rigor científico, pertinencia territorial y enfoque intersectorial», destacando la necesidad de articulación entre instituciones para enfrentar un reto que exige trabajo conjunto y corresponsabilidad.
Los participantes abordan cinco ejes estratégicos: prevención y control de zoonosis, promoción de la salud y comunicación de riesgos, epidemiología y análisis de riesgos, atención médica y manejo clínico, así como laboratorio y diagnóstico microbiológico. Rafael Valdez subrayó la complejidad de la rickettsiosis, un desafío no solo médico sino ecológico y social: «El control inicia en la vivienda, el entorno comunitario y la interacción entre familias, perros y el ambiente». Resaltó que la enfermedad avanza rápidamente a formas graves, con tasas de mortalidad histórica en brotes mexicanos que oscilan entre 30% y 80%.
Esta segunda edición busca reducir la mortalidad mediante estrategias integrales basadas en evidencia, fomentando la colaboración con secretarías estatales, servicios veterinarios, municipios, instituciones académicas y laboratorios. En un contexto donde las rickettsiosis emergen como una amenaza reemergente –con brotes en el norte del país desde 2009 que han sumado miles de casos–, el evento representa un paso crucial hacia una respuesta nacional unificada. Expertos coinciden en que la prevención colectiva, como el control de garrapatas en mascotas y entornos, es clave para mitigar su impacto en comunidades vulnerables