OTTAWA, Canadá .— El primer ministro canadiense, Mark Carney, negó este martes haber retractado sus críticas al cambio en la política comercial estadounidense durante una llamada con el presidente Donald Trump, y reafirmó que “lo dicho en Davos lo dije en serio”.
Carney respondió así a las declaraciones del secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, quien afirmó en Fox News que el premier canadiense se había desdicho “agresivamente” de sus comentarios en el Foro Económico Mundial de la semana pasada.
“Para ser absolutamente claro, y así se lo dije al presidente, lo que dije en Davos lo dije en serio”, declaró Carney a periodistas al llegar a una reunión de gabinete en Ottawa.
El primer ministro canadiense explicó que en la conversación telefónica del lunes con Trump le detalló la estrategia de diversificación comercial: “Le expliqué nuestro acuerdo con China. Le expliqué lo que estamos haciendo: 12 nuevos acuerdos, cuatro continentes, en seis meses. Él estaba impresionado”.
Carney enfatizó que Canadá fue “el primer país en entender el cambio en la política comercial de Estados Unidos que él inició, y estamos respondiendo a eso”.
En Davos, Carney criticó —sin nombrar directamente a Trump— la coerción económica de grandes potencias sobre países menores, frase que generó aplausos y atención mundial, opacando la intervención del mandatario estadounidense. Pronunció la célebre línea: “Las potencias medianas deben actuar juntas porque si no estás en la mesa, estás en el menú”.
La escalada verbal se produce tras la amenaza de Trump el fin de semana de imponer un arancel del 100 % a bienes canadienses si Ottawa avanza en un acuerdo comercial con Beijing. Carney aclaró que no busca un tratado integral con China, sino reducciones arancelarias sectoriales (principalmente en vehículos eléctricos y canola), y que planea viajes a India, Australia y otros países para reducir la dependencia de EE.UU., que absorbe más del 75 % de las exportaciones canadienses.
El premier fijó como meta duplicar en la próxima década las exportaciones no dirigidas a Estados Unidos, en vísperas de la revisión del Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA) este año.
Durante la llamada, también abordaron Ucrania, Venezuela y seguridad ártica. Bessent insistió en que Canadá “depende de Estados Unidos” y acusó a Carney de impulsar “su propia agenda globalista”.
El ministro de Comercio con EE.UU., Dominic LeBlanc, comparó el ajuste arancelario con China con el acuerdo que Trump firmó con Xi Jinping en 2025 para reducir tensiones en tierras raras y soya.
El cruce se enmarca en tensiones más amplias: Trump ha sugerido convertir a Canadá en el estado 51, ha insistido en comprar Groenlandia y publicó un mapa alterado que incluía a Canadá, Groenlandia, Venezuela y Cuba como parte de EE.UU.