Dublín, Irlanda.- El primer ministro de Canadá, Mark Carney, consolidó su estrategia geopolítica de distanciamiento con Estados Unidos y alineación hacia la Unión Europea durante una gira oficial por Dublín. A las puertas de la próxima cumbre del Grupo de los Siete que se desarrollará en Francia, el mandatario canadiense instó a las potencias medias globales a dejar de competir por el favor de la Casa Blanca y propuso, en su lugar, la articulación de un bloque alternativo capaz de balancear el orden internacional frente a las presiones de las superpotencias.
Durante una ponencia en el Trinity College de Dublín, Carney expuso que la suma de las capacidades de Canadá y el bloque europeo duplica la población estadounidense, iguala su volumen económico y genera un presupuesto de defensa colectiva que supera al de China. El mandatario argumentó que las naciones con economías intermedias poseen la facultad de multiplicar su influencia si unifican criterios, una postura de resistencia que ya había manifestado en enero durante el Foro Económico Mundial de Davos al declarar la disolución del orden global basado en reglas tradicionales.
La agenda bilateral del primer ministro canadiense incluyó reuniones con el presidente francés, Emmanuel Macron, y con el Taoiseach de Irlanda, Micheál Martin, cuyo país asumirá la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea en julio. Como parte de los avances en esta agenda de diversificación, Canadá se integró recientemente al mecanismo SAFE de adquisición de defensa de la Unión Europea y ha consolidado 56 alianzas en el sector de minerales críticos dentro del continente europeo para reducir su histórica dependencia del mercado norteamericano.
Este viraje diplomático coincide con el recrudecimiento de las tensiones comerciales con la administración de Donald Trump, en el marco de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá programada para el primero de julio. Pese a que el mandatario estadounidense amenazó con la posibilidad de no renovar el pacto comercial, Carney matizó que la Casa Blanca no busca modificar la arquitectura fundamental del acuerdo debido a que esto requeriría la intervención del Congreso estadounidense, manteniendo libre de aranceles el 85 por ciento del intercambio canadiense.
Fuentes del gobierno estadounidense confirmaron de manera anónima que Trump no tiene contemplados encuentros bilaterales con Carney durante la cumbre del G7, limitando las interacciones a una mesa técnica entre el ministro de Comercio canadiense, Dominic LeBlanc, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer. Desde Washington se calificó como positiva la reciente marcha atrás de Ottawa en la regulación de plataformas extranjeras de streaming, aunque la postura oficial de la Casa Blanca reitera un enfriamiento en la relación, argumentando que su economía no depende de los recursos de su vecino del norte.



