Ciudad de México.- El seguimiento a una de sus parejas sentimentales fue la pieza clave que permitió al Gobierno de México localizar y abatir a Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Según informó el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, la ubicación del capo se concretó tras identificar el traslado de una mujer cercana al narcotraficante hacia un inmueble en el poblado de Tapalpa, Jalisco, donde ambos sostuvieron un encuentro previo al operativo.
El rastro de esta relación sentimental permitió a los servicios de inteligencia confirmar que el líder criminal permanecía en el lugar bajo un estricto círculo de seguridad. Tras un minucioso proceso de vigilancia que involucró la colaboración de organismos internacionales como Interpol, Europol y el Comando Norte de Estados Unidos, las fuerzas especiales mexicanas planificaron la incursión terrestre y aérea para capturar al objetivo prioritario.
Durante el despliegue realizado la noche del 22 de febrero, Oseguera Cervantes intentó escapar internándose en una zona boscosa en las periferias de Tapalpa. Al verse rodeado por efectivos del Comando de Fuerzas Especiales y la Guardia Nacional, se desató un enfrentamiento en el que los escoltas del capo utilizaron armamento de alto poder, incluyendo lanzacohetes contra un helicóptero militar. En el intercambio de disparos, El Mencho resultó herido mientras permanecía oculto entre la maleza junto a dos de sus guardias personales.
A pesar de que el personal de Sanidad Militar le brindó los primeros auxilios y procedió a su evacuación de emergencia, el narcotraficante falleció a causa de sus heridas durante el trayecto hacia un centro asistencial en Jalisco. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que, aunque el operativo fue un éxito táctico derivado de este seguimiento personal, las autoridades mantienen un despliegue nacional para contener las reacciones violentas de la organización criminal.
Este golpe a la estructura del CJNG pone fin a años de persecución de uno de los hombres más buscados del mundo, cuya caída fue finalmente facilitada por el monitoreo de su red afectiva y vínculos cercanos.