CIUDAD DE MÉXICO.— En un operativo conjunto de fuerzas federales, fue detenido en Zapopan, Jalisco, Miguel Ángel Solano Ruiz, alias «El Capitán Sol» y/o «Mike», señalado como uno de los operadores principales dentro de la red de contrabando de hidrocarburos vinculada a elementos de la Secretaría de Marina (Semar).
La captura se concretó la noche del 1 de octubre mediante una diligencia de cateo realizada por personal naval y elementos de la Policía Federal Ministerial en un inmueble del fraccionamiento Villa Verona. En la acción participaron de manera coordinada la Secretaría de Marina, la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
Tras su captura y la lectura de sus derechos, el imputado fue trasladado bajo estrictas medidas de seguridad a la Ciudad de México y posteriormente ingresado al Centro Federal de Readaptación Social Número 1, conocido como «El Altiplano», donde quedó a disposición de la autoridad judicial para que se determine su situación jurídica por su presunta responsabilidad en el delito de delincuencia organizada con la finalidad de cometer ilícitos en materia de hidrocarburos.
La red criminal conocida como «Los Primos»
De acuerdo con las investigaciones de la FGR, Miguel Ángel «N» fungía como un enlace fundamental dentro de la estructura criminal investigada desde septiembre de 2025. El organigrama de este esquema de contrabando estaba encabezado presuntamente por Roberto y Fernando Farías Laguna, identificados como sobrinos del exsecretario de Marina, José Rafael Ojeda, y conocidos en las indagatorias bajo el alias de «Los Primos».
Las pesquisas ministeriales señalan que «El Capitán Sol» era el operador encargado de coordinar embarcaciones, permisos y la documentación aduanera indispensable para la introducción irregular de combustibles al territorio nacional. Las declaraciones ministeriales previas, expuestas por autoridades de procuración de justicia, detallan que la red no operaba de manera aislada, sino mediante un sistema metódico para garantizar la importación, el traslado, el almacenamiento y la distribución del combustible.
Modus operandi del huachicol fiscal
La mecánica delictiva documentada por las autoridades comenzaba en puertos de Estados Unidos, principalmente en Texas, desde donde zarpaban buques cargados con hidrocarburos. Para evadir las obligaciones tributarias y burlar los controles fiscales, la carga era declarada falsamente como aceite o aditivo.
Una vez que las embarcaciones llegaban a costas mexicanas, la red utilizaba una estructura de complicidades que abarcaba a servidores públicos y agentes aduanales. Estos actores permitían el paso de los barcos mediante registros manipulados, revisiones físicas simuladas y la omisión de controles, un ciclo que se complementaba con operaciones de lavado de dinero.
Ante este panorama, el caso ha generado repercusiones políticas e institucionales, incluyendo solicitudes en el Congreso de la Unión para la comparecencia del titular de la Secretaría de Marina, con el propósito de esclarecer el alcance de la infiltración de redes de contrabando de combustible en las corporaciones de seguridad y aduanas del país.



