Ciudad Juárez, Chih.- El lanzamiento de la propuesta interna de Ernesto Robles Fernández para contender por la candidatura de Morena a la presidencia municipal de Ciudad Juárez estuvo marcado por un fuerte componente de autocrítica hacia las condiciones de infraestructura de la localidad, distanciándose del discurso oficial de la administración en turno para posicionarse como una opción de rescate para los sectores más vulnerables.
Durante su intervención ante la militancia, el aspirante fue enfático al describir la situación actual de las colonias populares como un escenario de abandono institucional. Señaló que el crecimiento de la periferia no ha ido acompañado de una dotación adecuada de equipamiento urbano, lo que se traduce en una marcada desigualdad en el acceso a servicios básicos, espacios públicos dignos y vialidades seguras, afectando directamente la calidad de vida y la movilidad de las familias juarenses.
Para contrarrestar este diagnóstico, se perfilaron una serie de líneas de acción técnico-sociales enfocadas en la reconfiguración del presupuesto municipal. La propuesta central radica en establecer un modelo de planeación democrática que priorice la inversión en pavimentación hidráulica, la rehabilitación integral del alumbrado público con tecnología sustentable y el rescate de parques comunitarios mediante esquemas de presupuesto participativo administrados directamente por los comités de vecinos.
Con este planteamiento, la corriente crítica del partido busca demostrar que es posible gobernar la frontera bajo los principios de la transformación sin ignorar las demandas presupuestales más urgentes de la comunidad. El posicionamiento no solo abre el debate sobre la efectividad del gasto público actual, sino que introduce la agenda técnica del equipamiento urbano como el eje rector que definirá la competencia por la nominación interna en el principal bastión de la izquierda en el estado.



