Villahermosa, Tabasco.- Andrés López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, hizo oficial este miércoles sus aspiraciones políticas al declarar que buscará la candidatura de Morena para la gubernatura de Tabasco en el próximo proceso electoral.
Durante un encuentro con simpatizantes en Villahermosa, López Beltrán sostuvo que su intención es dar continuidad a la transformación iniciada por su padre en la entidad, argumentando que cuenta con el respaldo de las bases sociales y de los sectores que integran el movimiento en el estado.
La declaración, que ya ha comenzado a generar diversas reacciones al interior del partido oficialista, marca un hito en la política tabasqueña, al tratarse de uno de los perfiles con mayor peso simbólico dentro del lopezobradorismo. El aspirante señaló que su proyecto se centrará en consolidar los programas sociales y la infraestructura estratégica que el gobierno federal ha impulsado en el sureste mexicano.
El anuncio de López Beltrán se da en un contexto de intensa actividad política en Tabasco, donde diversos cuadros de Morena ya habían manifestado sus intenciones de competir por la titularidad del Ejecutivo local. La entrada de Andrés López Beltrán a la contienda interna redefine el escenario de selección de candidatos, al concentrar las miradas sobre el proceso de designación que seguirá la dirigencia nacional morenista.
Ante los cuestionamientos sobre el peso de su apellido en la política nacional, el ahora aspirante a la gubernatura afirmó que su trayectoria es independiente y que buscará ganarse la confianza de la ciudadanía a través de un trabajo de campo directo y cercano a las comunidades, rechazando que su postulación se base únicamente en el legado de su familia.
Hasta el momento, la dirigencia estatal de Morena no ha emitido un posicionamiento formal sobre este destape, aunque se espera que en las próximas semanas se establezcan las reglas claras para la contienda interna. Por su parte, la oposición en Tabasco ha señalado que esta aspiración confirma la intención del oficialismo de mantener el control político del estado a través de figuras cercanas al núcleo de poder del obradorismo.



