WASHINGTON, D.C.- Un juez federal frenó temporalmente la orden de la administración Trump para trasladar a 20 reclusos, cuyas condenas a muerte fueron conmutadas, a la prisión de máxima seguridad ADX Florence en Colorado. El magistrado de distrito Timothy Kelly determinó que el gobierno no puede emplear un proceso que calificó como farsa para determinar el destino final de los prisioneros, advirtiendo que esta medida probablemente viola los derechos al debido proceso consagrados en la Quinta Enmienda constitucional.
De acuerdo con información de la Associated Press (AP), la resolución surge tras analizar pruebas de que funcionarios de la actual administración instruyeron a la Oficina Federal de Prisiones (BOP) para enviar a estos reos a la instalación conocida como Supermax. El juez Kelly, nominado originalmente por Donald Trump, señaló que el traslado parecía una forma de castigo directo ante la decisión del expresidente Joe Biden, quien en diciembre de 2024 conmutó las sentencias de 37 de las 40 personas condenadas a muerte a cadena perpetua.
La defensa de los reclusos argumentó que las condiciones en ADX Florence son draconianas, describiendo celdas del tamaño de un cajón de estacionamiento donde el contacto humano es inexistente y la única vista al exterior es una franja de cielo. Por su parte, los abogados del gobierno federal defendieron la autoridad exclusiva de la BOP para designar instalaciones basándose en la peligrosidad de los internos y la seguridad de las comunidades, negando que el trato sea cruel o inusual.
El juez Kelly concluyó que, si bien se trata de individuos condenados por crímenes atroces, la Constitución exige que cualquier privación de libertad no se base en un proceso predeterminado. Por ahora, los 20 demandantes permanecerán en la prisión de Terre Haute, Indiana, mientras el litigio avanza para determinar si la orden ejecutiva firmada por Trump en su primer día de mandato cumple con los estándares legales mínimos para el traslado de prisioneros federales.