Bagdad, Irak.- La Resistencia Islámica en Irak reivindicó este viernes el derribo de un avión cisterna estadounidense KC-135 en el oeste del país, mientras el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) descartó que el siniestro se debiera a fuego hostil.
El grupo, un paraguas de facciones armadas respaldadas por Irán, afirmó en un comunicado difundido en su canal de Telegram que sus combatientes atacaron la aeronave con sistemas de defensa aérea, provocando su caída. Posteriormente, aseguró haber alcanzado una segunda aeronave estadounidense, que realizó un aterrizaje de emergencia en «uno de los aeropuertos del enemigo», con su tripulación a salvo.
Centcom informó que el incidente involucró a dos aviones cisterna KC-135 en espacio aéreo aliado durante la Operación Epic Fury, en el marco del conflicto con Irán. Una de las aeronaves se estrelló en el oeste de Irak y la otra aterrizó con seguridad en Israel. «Esto no se debió a fuego hostil ni a fuego amigo», precisó el mando estadounidense.Hasta el momento, se confirmó la muerte de cuatro de los seis tripulantes del avión siniestrado, mientras continúan las labores de rescate para los dos restantes.
Por su parte, fuentes iraníes, incluidas declaraciones del Comando Unificado Khatam al-Anbiya y la Guardia Revolucionaria, sostuvieron que el aparato fue alcanzado por un misil lanzado por grupos de resistencia iraquíes, y afirmaron que toda la tripulación —seis personas— pereció mientras abastecía a un avión de combate «enemigo».
La Resistencia Islámica en Irak integra varias milicias chiíes vinculadas a las Fuerzas de Movilización Popular, incorporadas formalmente a las Fuerzas Armadas iraquíes desde 2016. Varias de estas facciones han sido acusadas por Washington de atacar intereses estadounidenses y designadas como organizaciones terroristas.