Kiev, Ucrania.- Estados Unidos y Ucrania han alcanzado un consenso en la mayoría de los puntos de un plan de paz de 20 medidas para poner fin a la guerra con Rusia, que se acerca a su cuarto aniversario. Sin embargo, el futuro del Donbás y la gestión de la central nuclear de Zaporiyia siguen siendo los principales escollos, según declaró este martes el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
En una rueda de prensa maratónica, Zelenski detalló el borrador negociado intensamente con Washington en las últimas semanas. El documento, que reduce un plan inicial de 28 puntos considerado demasiado favorable a Moscú, ha sido transmitido a los negociadores rusos a través de Estados Unidos. Moscú debe responder este miércoles, precisó el mandatario, quien calificó el texto como «el marco principal para terminar la guerra».
«No hemos llegado a un consenso con la parte estadounidense sobre el territorio de la región de Donetsk ni sobre la ZNPP», admitió Zelenski. «Pero hemos acercado significativamente la mayoría de las posiciones. En principio, todos los demás consensos de este acuerdo se han encontrado entre nosotros y ellos».
El Donbás, compuesto por las regiones de Donetsk y Lugansk, representa «el punto más difícil» de las negociaciones. Rusia exige la cesión total de estos territorios, incluyendo las zonas aún controladas por Ucrania, una demanda rechazada tajantemente por Kiev. Como compromiso, Washington propone transformar las áreas disputadas en zonas económicas libres desmilitarizadas, con supervisión internacional. Ucrania, por su parte, exige la retirada recíproca de tropas y que cualquier cambio sea ratificado en referéndum nacional, un proceso que requeriría unos 60 días de cese de hostilidades.
Zelenski abrió la puerta por primera vez a retirar fuerzas ucranianas de partes del Donbás si Rusia hace lo mismo en áreas equivalentes, siempre bajo administración ucraniana y con presencia de fuerzas internacionales para evitar infiltraciones rusas, como los «hombrecillos verdes» de 2014.El segundo gran obstáculo es la central nuclear de Zaporiyia (ZNPP), la mayor de Europa y bajo ocupación rusa desde 2022. Estados Unidos sugiere un consorcio tripartito con participación igual de Ucrania, Rusia y Washington. Kiev contrapropone una empresa conjunta entre Ucrania y EE.UU., donde Washington decidiría la distribución de su parte, posiblemente a Moscú. Además, Ucrania pide desmilitarizar la ciudad adyacente de Energodar y reconstruir la presa de Kajovka, con inversiones millonarias necesarias para reactivar la planta.
Otros elementos del plan incluyen garantías de seguridad equivalentes al Artículo 5 de la OTAN, un Ejército ucraniano de hasta 800,000 efectivos en tiempos de paz, retirada rusa de regiones como Dnipropetrovsk, Járkov, Sumy y Mykolaiv, y un pacto de no agresión supervisado por un Consejo de Paz presidido por Donald Trump. El borrador contempla también reconstrucción económica, con fondos estimados en 800,000 millones de dólares, y la aceleración del ingreso de Ucrania en la UE.
Zelenski recordó los fallidos acuerdos de Minsk de 2014-2015, incumplidos por Rusia, y enfatizó la necesidad de confianza internacional. «La gente puede elegir: este final nos conviene o no», afirmó, subrayando que cualquier concesión territorial debe ser decidida por los ucranianos.
Con la respuesta rusa pendiente, el proceso entra en una fase crítica. Fuentes diplomáticas indican que Moscú mantiene demandas maximalistas, lo que podría complicar un acuerdo rápido pese al impulso estadounidense.