La autorización permite el desarrollo de infraestructura en predios que originalmente estaban destinados a la creación de parques o zonas de conservación ecológica. Según los dictámenes presentados por las comisiones edilicias, la rezonificación responde a la necesidad de brindar certeza jurídica y aprovechar lotes baldíos dentro de la mancha urbana, promoviendo el crecimiento ordenado conforme al Plan de Desarrollo Urbano Sostenible (PDUS).
A pesar de que el Gobierno Municipal, encabezado por el alcalde Cruz Pérez Cuéllar, sostiene que estas acciones atraerán inversión y solventarán la demanda de vivienda, grupos civiles han manifestado su preocupación por la pérdida de pulmones urbanos. Los críticos señalan que la sustitución de espacios verdes por concreto impacta negativamente en la calidad del aire y el control de la temperatura local, factores críticos para la salud pública en la frontera.
Por su parte, la regidora coordinadora de la Comisión de Desarrollo Urbano defendió que los proyectos cumplen con las normativas vigentes y que se buscará compensar el impacto ambiental mediante la rehabilitación de otros parques ya existentes. Se estima que los trabajos de urbanización en estos nuevos sectores comiencen durante el primer trimestre de 2026 como parte de la cartera de proyectos de inversión municipal.