Ciudad Juárez, Chih.- Una intervención coordinada entre las fuerzas de seguridad estatales y federales derivó en la desarticulación de una célula criminal que operaba en Ciudad Juárez, tras la ejecución simultánea de 21 órdenes de cateo que dejaron como saldo la detención de 15 personas presuntamente vinculadas a delitos de alto impacto. La movilización, que se extendió por más de diez horas continuas en diversos sectores de la localidad, permitió además el aseguramiento de armas de fuego, cartuchos útiles, sustancias ilícitas y dinero en efectivo.
El operativo interinstitucional fue coordinado por la Secretaría de Seguridad Pública del Estado y la Fiscalía General del Estado, contando con el respaldo de elementos del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional. De acuerdo con los reportes oficiales, las acciones permitieron incautar cuatro armas de fuego, cinco cargadores, 56 cartuchos de diversos calibres, 148 gramos de droga y una cantidad superior a los 11 mil pesos en efectivo, insumos que junto con los detenidos quedaron a disposición del Ministerio Público para el inicio de los procesos legales correspondientes.
El origen de la intervención se remonta a una investigación metodológica de cinco meses, iniciada a partir de un homicidio doloso registrado a finales de diciembre del año pasado. Mediante el cruce de datos y el análisis de los patrones de movilidad, las áreas de inteligencia lograron relacionar a esta estructura delictiva con al menos ocho eventos criminales adicionales en la franja fronteriza, entre los que se identificaron homicidios recientes y privaciones ilegales de la libertad, lo que permitió la integración de cuatro carpetas de investigación.
Para la ubicación y seguimiento de los objetivos, la corporación estatal recurrió al uso intensivo de herramientas tecnológicas de la Plataforma Centinela, incluyendo el monitoreo de 33 puntos inteligentes y más de 80 cámaras de vigilancia, complementadas con registros de cámaras particulares enlazadas al sistema. Las labores operativas acumularon decenas de días de seguimiento continuo y requirieron la realización de 40 vuelos tácticos con aeronaves no tripuladas, generando los productos de inteligencia necesarios para ubicar de manera exacta los domicilios de la célula criminal que fueron intervenidos por mandato judicial.



