Ciudad de México.- La Universidad Nacional Autónoma de México puso en marcha su proceso de evaluación presencial tras las irregularidades registradas en las aplicaciones previas en línea. Bajo un esquema diseñado para blindar la seguridad del procedimiento, la institución implementó una modalidad en la que los aspirantes responden los reactivos en tabletas digitales conectadas de manera exclusiva a una red interna, completamente aislada de internet.
Autoridades universitarias señalaron que al operar fuera de la web y en un entorno cerrado se elimina cualquier posibilidad de vulneración o manipulación informática externa. Para dar absoluta transparencia y certeza jurídica a los concursantes y a la opinión pública, la carga, el almacenamiento y el manejo de los servidores y reactivos cuentan con la supervisión de personal de la Auditoría de la máxima casa de estudios y la presencia física de un notario público, encargado de dar fe en cada momento clave del proceso.
La primera jornada de esta evaluación de control se llevó a cabo en León, Guanajuato, como sede inicial, contemplando posteriormente su desarrollo en otras regiones del país como Oaxaca, Tijuana y la Ciudad de México. Este esquema busca restablecer la equidad y la confiabilidad en el acceso a la educación superior, respondiendo con rigor técnico y legal a las problemáticas técnicas que afectaron las etapas virtuales anteriores.



