Ciudad de México. – Recientemente ha trascendido la difusión de información que señala la supuesta inclusión de Óscar Alberto Aparicio Avendaño en una nómina o estructura de pagos vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), conocido como “el Mencho”. Quien como jefe de los Pakales presuntamente recibía 100 pesos mensuales.
Aparicio Avendaño, originario de Chiapas, fungió como titular de la Policía Estatal Única (posteriormente Comisión Estatal de Seguridad) en el gobierno de Javier Corral Jurado (2016-2021). Fue nombrado en noviembre de 2016 por el entonces gobernador, proveniente de las filas de la Policía Federal, y permaneció en el cargo hasta su renuncia en mayo de 2020, cuando argumentó su reincorporación a fuerzas federales (incluyendo un paso por la Guardia Nacional).
Tras su etapa en Chihuahua —donde enfrentó críticas por los altos índices de violencia y homicidios registrados durante su gestión—, Aparicio Avendaño ocupó diversos cargos en seguridad pública en otros estados: encargado de seguridad en Tulum (Quintana Roo), intentos fallidos o no concretados en Tamaulipas (vetado por Sedena según reportes), y actualmente se desempeña como Secretario de Seguridad del Pueblo (o titular de seguridad pública) en el gobierno de Chiapas.
De acuerdo con publicaciones periodísticas y difusión en redes sociales de marzo de 2026, una corporación de élite en Chiapas —dirigida precisamente por Aparicio Avendaño— habría sido señalada por supuestamente aparecer en la “nómina” del CJNG. El señalamiento incluye referencias a un video o material audiovisual que vincularía al exfuncionario de Corral con dichas estructuras, lo que ha generado cuestionamientos sobre su trayectoria y posibles responsabilidades políticas y penales del exgobernador Javier Corral por su designación en Chihuahua.
Hasta el momento no se han dado a conocer detalles oficiales de investigaciones formales por parte de autoridades federales o estatales que confirmen o desmientan plenamente la pertenencia a dicha nómina. Fuentes periodísticas han señalado que el caso podría implicar delitos federales si se acredita cualquier nexo con grupos delictivos, aunque Aparicio ha mantenido una carrera en ascenso en áreas de seguridad en distintos gobiernos.
El tema revive cuestionamientos sobre los perfiles designados en mandos policiacos durante la administración Corral, periodo marcado por altos índices de violencia en el estado.