Washington, D.C. — Una estatua dorada de casi cuatro metros de altura apareció el martes en el National Mall de Washington D.C., representando al presidente Donald Trump y al fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein en una recreación de la icónica escena de la película Titanic (1997), donde Jack sostiene a Rose en la proa del barco.
En lugar de los personajes de Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, la instalación muestra a Trump detrás de Epstein, sosteniéndolo por las muñecas mientras este extiende los brazos, simulando el vuelo sobre el mar. La obra, pintada en tono dorado y colocada sobre una réplica miniaturizada de la proa del Titanic, forma parte de una serie de intervenciones artísticas satíricas contra Trump que han surgido en la capital desde octubre de 2024, antes de las elecciones presidenciales.
Una placa en la base de la estatua reza: “La trágica historia de amor entre Jack y Rose se construyó a base de viajes lujosos, fiestas estridentes y bocetos secretos de desnudos. Este monumento honra el vínculo entre Donald Trump y Jeffrey Epstein, una amistad aparentemente construida a base de viajes lujosos, fiestas estridentes y bocetos secretos de desnudos”.
La instalación, titulada “King of the World” (en referencia a la famosa frase de Jack Dawson: “¡Soy el rey del mundo!”), fue creada por el colectivo anónimo de artistas The Secret Handshake (El saludo secreto). Este grupo ya había colocado en el mismo lugar otras piezas que aludían a la relación pasada entre Trump y Epstein, como una estatua de ambos tomados de la mano en septiembre de 2025.
Un miembro del colectivo explicó al The New York Times que la idea surgió al buscar formas de retratar a Trump como un “rey”, inspirándose en la línea más memorable de la película. Las obras suelen obtener permisos temporales a través de intermediarios ante el Servicio de Parques Nacionales, aunque generan reacciones divididas: algunos transeúntes las fotografían con aprobación, mientras que la Casa Blanca ha condenado la instalación como ofensiva.
Hasta el momento, no se ha informado si las autoridades han retirado la estatua, que se suma a las crecientes protestas artísticas en espacios públicos de Washington durante el actual mandato presidencial.