Chihuahua, Chih.- Ante la emergencia sanitaria provocada por la presencia del gusano barrenador del ganado y los estragos derivados de la propagación de la plaga en el país, la gobernadora María Eugenia Campos Galván presentó este miércoles un nuevo protocolo de blindaje fitosanitario. La estrategia, operada a través del Grupo Estatal de Emergencia en Sanidad Animal, busca desplegar recursos, infraestructura y capacitación en los sesenta y siete municipios de la entidad para proteger el hato ganadero y el patrimonio de miles de familias productoras.
Durante el encuentro con integrantes de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua, la mandataria estatal insistió en la necesidad de cerrar filas y dejar de lado las diferencias políticas ante una crisis que pone en riesgo la economía rural del estado. Sin embargo, el pronunciamiento estuvo marcado por el reclamo directo hacia el gobierno federal, al que responsabilizó de haber ignorado con anticipación las alertas emitidas desde el norte para frenar el avance del parásito.
La postura y el reproche a la federación
Meses atrás, la titular del Ejecutivo estatal había señalado públicamente que la problemática actual pudo haberse evitado si la administración federal hubiera accedido a cerrar de manera oportuna la frontera sur del país. Según lo expuesto por la gobernadora, la solicitud de contención en los límites territoriales del sur fue planteada con antelación ante instancias federales y gobernadores de aquella región, encontrando resistencia bajo el argumento de proteger intereses locales que terminaron por propiciar la diseminación de la plaga hacia el resto del territorio nacional.
Se dejó que siguiera el gusano barrenador y se dejó la frontera del sur libre, ahora estamos pagando las consecuencias, declaró la mandataria al reprochar la falta de atención oportuna por parte del gobierno central frente a brotes de alta peligrosidad para el sector pecuario. A pesar de ello, destacó que el estado ha tenido que hacer frente a la contingencia mediante la dispersión de mosca estéril y el endurecimiento de controles internos, aunque reiteró que la prevención en los puertos de entrada nacionales habría evitado el escenario actual.
Ejes del nuevo protocolo estatal
El esquema presentado ante los productores contempla tres ejes fundamentales bajo los cuales operará el Grupo Estatal de Emergencia en Sanidad Animal: información, coordinación y operación. Entre las acciones inmediatas destaca la entrega de cinco nuevas parihuelas destinadas a labores de fumigación intensiva en aquellas regiones donde se han detectado indicios o casos activos del parásito.
Asimismo, el plan prioriza la certificación de médicos veterinarios bajo la norma de la Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales, con la meta de garantizar al menos un especialista calificado en cada municipio. Como parte de la atención directa a los criadores, se programó la aplicación de compuestos preventivos en ganado recién nacido ubicado en zonas focales y perifocales, además de la distribución masiva de kits de inspección y el uso de herramientas digitales como RuralApp para el reporte oportuno de sospechas por parte de los ganaderos.
Con este despliegue, la administración estatal busca blindar las rutas de comercialización y salvaguardar la sanidad que históricamente ha caracterizado a los exportadores locales, en un momento donde la ganadería chihuahuense enfrenta uno de sus retos sanitarios más complejos de los últimos años.



