Ciudad de México.- A través de un mensaje videograbado con una duración superior a los diez minutos y difundido en sus redes sociales, Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, rechazó categóricamente tener vínculos comerciales, sociedades o acuerdos de complicidad con el empresario tabasqueño Jorge Amílcar Olán Aparicio, además de negar de forma rotunda su presunta implicación en redes de contrabando de combustibles, un esquema comúnmente conocido como huachicol fiscal.
En la producción audiovisual, grabada desde el estado de Tabasco, el político reconoció que conoce a Olán desde hace años debido a círculos de amistad en común en Villahermosa y porque la esposa del empresario fue compañera suya durante la etapa escolar primaria. Sin embargo, delimitó tajantemente dicho conocimiento al ámbito estrictamente personal, subrayando que jamás ha recomendado, gestionado o intercedido ante ninguna dependencia, funcionario o nivel de gobierno para beneficiar con contratos, presupuestos u obras públicas a empresas de su entorno.
El pronunciamiento surge como respuesta directa a diversas investigaciones periodísticas difundidas en los últimos años —y retomadas recientemente por distintos medios y analistas— que han documentado la expansión de compañías ligadas a Olán, las cuales obtuvieron millonarios contratos de provecenturía de medicamentos y material médico en administraciones estatales, además de señalamientos vinculados a la importación irregular de energéticos. Frente a ello, López Beltrán sostuvo que no existen pruebas que lo incriminen y descalificó las indagatorias al calificarlas como parte de una estrategia sistemática de desinformación.
Durante su mensaje, el hijo del exmandatario federal acusó directamente la existencia de una campaña de «guerra sucia» y desprestigio orientada a mellar su imagen pública, la de su familia y la del movimiento de la Cuarta Transformación. En este sentido, señaló de manera directa al empresario Ricardo Salinas Pliego, así como a los comunicadores Carlos Loret de Mola y Ramón Alberto Garza, a quienes señaló de operar bajo intereses políticos y conservadores contrarios al proyecto político actual.
Finalmente, López Beltrán reafirmó su permanencia en la escena política nacional y su militancia dentro de Morena, insistiendo en que su trayectoria personal se ha conducido con apego a los principios de honestidad que promueve su partido, desestimando los señalamientos de tráfico de influencias y reiterando que las acusaciones carecen de sustento legal y probatorio ante las instancias correspondientes.



