Ciudad de México.- El senador del Partido Acción Nacional, Ricardo Anaya Cortés, fijó su postura frente a la propuesta de Morena para citar a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, ante la Cámara Alta. El legislador panista manifestó que, si bien el ejercicio de rendición de cuentas es válido, este no debe ser utilizado como un instrumento de persecución política.
Anaya defendió la gestión de la mandataria estatal tras los cuestionamientos sobre la supuesta presencia de agentes extranjeros en territorio chihuahuense. Durante su intervención, argumentó que los asuntos de seguridad nacional y la operación de agencias externas son competencia directa del Gobierno Federal, por lo que la responsabilidad no recae exclusivamente en la administración estatal.
Como parte de su estrategia legislativa, el senador condicionó el avance de esta comparecencia. Exigió que, bajo un principio de equidad, el Senado también llame a rendir cuentas a gobernadores de Morena que han sido señalados por presuntos vínculos con grupos delictivos, así como a diversos funcionarios del gabinete federal para explicar la estrategia de seguridad actual.
A pesar de los reclamos de la bancada panista, las comisiones del Senado ya aprobaron el dictamen para requerir la presencia de la gobernadora y del fiscal general de Chihuahua, César Jáuregui. Anaya concluyó que la oposición vigilará que el proceso se mantenga dentro de los cauces institucionales y no se convierta en un ataque mediático contra un gobierno de oposición.
Ricardo Anaya ha centrado su argumentación en que la presencia de agentes extranjeros es una responsabilidad que el bloque oficialista intenta desviar injustamente hacia el gobierno estatal, cuando en realidad involucra a las instituciones federales.
Los argumento de Ricardo Anaya
El líder de la bancada panista en el Congreso enumero seis argumentos a favor de su posición de aceptar la invitación a comparecer de la gobernadora de Chihuahua ante el Senado:
- Involucramiento del Ejército: Anaya aseguró que tiene información de que el Ejército Mexicano participó directamente en el operativo junto con los presuntos agentes de la CIA. Sostuvo que es grave que las Fuerzas Armadas operen con agencias extranjeras sin que la Presidenta o el Gobierno Federal estén informados.
- Competencia Federal: Argumentó que la política exterior y la seguridad nacional, incluyendo la operación de agencias como la CIA en territorio mexicano, son competencia exclusiva del Gobierno Federal y la Secretaría de Relaciones Exteriores, no de una gobernadora.
- Conocimiento del Operativo: Cuestionó la narrativa de Morena al señalar que, si hubo agentes extranjeros, el Gobierno Federal debía estar al tanto, por lo que instó a los legisladores oficialistas a «preguntarle a su propio gobierno» antes de acusar a Campos.
- Eficacia frente al Crimen: Defendió que el operativo en cuestión resultó en el desmantelamiento de un narcolaboratorio, sugiriendo que a Morena le molesta más la operación que el éxito en el combate al narcotráfico en Chihuahua.
- Riesgo Diplomático: Advirtió que, de confirmarse la muerte de agentes estadounidenses en suelo mexicano durante un operativo conjunto no reportado, México enfrentaría un problema diplomático severo con Estados Unidos.



