Ciudad de México.- El incidente entre Alejandro Moreno, líder nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y Gerardo Fernández Noroña, senador de Morena y presidente del Senado, ocurrió el miércoles 27 durante una sesión de la Comisión Permanente en el Senado de la República. Este altercado ha generado atención mediática debido a las tensiones políticas entre ambos personajes y sus respectivos partidos, en un contexto de polarización por la reciente aprobación de la reforma judicial en México.
El incidente tuvo lugar al concluir una sesión de la Comisión Permanente, cuando Alejandro Moreno, conocido como “Alito”, solicitó la palabra al presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña. Según reportes, Moreno se acercó a Noroña de manera insistente, lo que derivó en un intercambio verbal tenso. Moreno reclamó: “Te estoy pidiendo la palabra”, mientras que Noroña respondió: “No me toques”, señalando un contacto físico no deseado. La situación escaló rápidamente, y aunque no se reportó una agresión física grave, el momento fue captado por medios y testigos presentes en el pleno; es claro que Alito Moreno lanzo golpes y empujo al morenista. La agresión circula profusamente mediante un video en las redes.
Posteriormente, Fernández Noroña utilizó sus redes sociales para calificar el incidente como una “agresión” por parte de Moreno. En un mensaje en X, acusó al líder priista de actuar de manera violenta y lo señaló como un ejemplo de la actitud confrontacional del PRI frente a las decisiones legislativas recientes, particularmente la reforma judicial impulsada por Morena.
No ha emitido un pronunciamiento oficial detallado sobre el incidente hasta el momento, pero fuentes cercanas al PRI sugieren que Moreno buscaba expresar su desacuerdo con la conducción de la sesión o con algún punto relacionado con la reforma judicial. Moreno ha sido un crítico vocal de las iniciativas de Morena, especialmente en temas como la reelección de legisladores y la reestructuración del Poder Judicial.
En sus redes sociales, Noroña compartió un video del incidente y escribió: “Alejandro Moreno me agredió físicamente en el pleno. No toleraré provocaciones ni actitudes que busquen desestabilizar el trabajo legislativo”. Además, acusó al PRI de intentar sabotear los avances de la Cuarta Transformación.
El enfrentamiento se da en un momento de alta tensión política tras la aprobación de la reforma judicial el 11 de septiembre de 2024, que incluye la elección popular de jueces, magistrados y ministros, así como la creación de un nuevo organismo disciplinario. Esta reforma ha generado fuertes críticas de la oposición, incluido el PRI, que argumenta que pone en riesgo la independencia judicial. Moreno y Noroña, como figuras prominentes de sus partidos, representan polos opuestos en este debate.
El altercado refleja el clima de confrontación en el Congreso mexicano, donde Morena y sus aliados enfrentan a una oposición encabezada por el PRI, PAN y PRD. La reforma judicial ha exacerbado estas divisiones, con acusaciones mutuas de autoritarismo y traición a los principios democráticos.
El video del incidente, ampliamente compartido en plataformas como X, ha generado reacciones polarizadas. Simpatizantes de Morena respaldan a Noroña, mientras que sectores de la oposición defienden a Moreno, argumentando que fue una reacción ante una supuesta actitud autoritaria del presidente del Senado.
Este episodio podría tener consecuencias en la dinámica legislativa, especialmente en la discusión de otras reformas pendientes, como las relacionadas con el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030. Además, refuerza la percepción de polarización política en México, donde los líderes de los partidos recurren a confrontaciones públicas para movilizar a sus bases.
El episodio tiene que ver con la actualidad en Chihuahua, es relevante mencionar que este incidente, aunque ocurrió en el Senado en la Ciudad de México, tiene resonancia en el estado. Chihuahua, un bastión tradicional del PRI y el PAN, ha visto un aumento en la influencia de Morena en los últimos años. Las disputas entre líderes como Moreno y Noroña podrían influir en la narrativa política local, especialmente en un año preelectoral donde se definirán candidaturas para las elecciones de 2027.



