Cuauhtémoc, Chih.- La vía que conecta a la capital del estado con la región occidente se ha convertido en escenario de creciente preocupación para automovilistas y transportistas, luego de que en las últimas semanas se registraran múltiples atracos perpetrados bajo un mismo modus operandi por sujetos armados a bordo de camionetas pick-up.
Los incidentes, que ya han encendido las alertas entre comerciantes y habitantes de municipios como Cuauhtémoc, reflejan un patrón en el que los delincuentes interceptan vehículos particulares en tramos carreteros solitarios para obligar a los conductores a desviarse hacia caminos vecinales y despojarlos de dinero, documentos y pertenencias de valor.
El caso más reciente tuvo lugar a la altura del poblado de Santa Lucía. En este sitio, el conductor de un automóvil Volkswagen Pointer de color blanco fue interceptado por una camioneta pick-up también blanca en la que viajaban al menos tres hombres. Dos de los tripulantes descendieron y, mediante amenazas con objetos que aparentaban ser armas de fuego, sometieron al automovilista y lo obligaron a abandonar la carretera principal. Tras apartarlo hacia un camino terracero, los agresores le arrebataron dinero en efectivo, equipos electrónicos, documentos personales y artículos diversos con un valor estimado en 15 mil pesos, para posteriormente huir con rumbo desconocido.
Sin embargo, este episodio no es un hecho aislado. Una semana antes, una familia que se desplazaba hacia la región serrana vivió una situación similar aproximadamente cinco kilómetros antes de llegar a la caseta de cobro. Las víctimas, dos mujeres y dos menores que viajaban a bordo de un vehículo Chevrolet Chevy modelo 2012, fueron cerradas el paso por una pick-up blanca, tipo Ranger. Del vehículo descendieron dos sujetos armados con objetos de características similares a armas largas, quienes las amenazaron y robaron un bolso con efectivo e identificaciones. Tras el asalto, la familia logró avanzar hasta el ejido Casa Colorada, donde solicitaron el auxilio de la Policía Municipal de Cuauhtémoc.
Ante la similitud en la descripción de los vehículos agresores —ambas camionetas de tipo pick-up en color blanco— y la coincidencia en las tácticas de intimidación y desvío de vehículos, corporaciones de seguridad investigan de manera extraoficial si se trata de la misma célula delictiva operando sistemáticamente en la zona carretera.
Los hechos han generado inquietud entre los usuarios habituales de esta rúa federal, una de las más transitadas del estado, quienes demandan la implementación de operativos de vigilancia permanente y patrullajes disuasivos, especialmente durante las horas nocturnas y en los tramos identificados con mayor vulnerabilidad, a fin de garantizar el tránsito seguro de la población.



