Chihuahua, Chih.- El Gobierno del Estado de Chihuahua registró una disminución de aproximadamente mil millones de pesos en el flujo de participaciones federales durante el primer cuatrimestre del año en curso. La contracción en el ingreso de los recursos públicos fue confirmada por el secretario de Hacienda de la entidad, José de Jesús Granillo Vázquez, quien detalló que el ajuste centralizado ha obligado a la administración local a reconfigurar la planeación financiera para mitigar el impacto en el gasto corriente.
Desde la perspectiva del análisis financiero y de la gestión pública, la retención de las participaciones federales representa un desafío presupuestario para los estados norteños, cuya recaudación propia suele verse presionada ante los vaivenes de las asignaciones de la Tesorería de la Federación. A pesar del saldo negativo acumulado en los primeros cuatro meses, la Secretaría de Hacienda estatal notificó que no se contempla la cancelación o el freno de los proyectos de infraestructura que actualmente se encuentran en proceso de ejecución en los diversos municipios de la entidad.
La estrategia de la administración de Chihuahua frente al desabasto presupuestal se centra en el mantenimiento de la inversión en obra pública, utilizándola como una herramienta contracíclica para incentivar la economía regional, mantener la creación de empleos en el sector de la construcción y evitar una desaceleración en las cadenas de proveeduría locales. Asimismo, los canales técnicos de la dependencia estatal indicaron que una parte del fondo recortado se mantiene bajo análisis debido a que existen mecanismos institucionales y de compensación hacendaria que permitirían recuperar un porcentaje de los recursos financieros en el transcurso de los próximos meses.
En conclusión, el panorama financiero de Chihuahua para la mitad del ejercicio fiscal dependerá de la estabilización en la entrega de las ministraciones federales y de la eficacia de las medidas de austeridad internas. Al sostener el gasto en infraestructura como eje prioritario, el gobierno estatal busca blindar la actividad productiva de la entidad frente a los ajustes fiscales de la federación, estableciendo un compás de espera en las mesas de negociación técnica para la restitución de los fondos correspondientes al presupuesto aprobado.



