Ciudad de México.- La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, lanzó severas acusaciones contra Ariadna Montiel, a quien señaló de haber mantenido acercamientos y negociado acuerdos de paz con un grupo de la delincuencia organizada en el municipio de Guadalupe y Calvo desde el año 2021.
Durante una entrevista con el periodista Manuel López San Martín, la mandataria estatal afirmó que este supuesto pacto contempló compromisos políticos e institucionales a cambio de recibir apoyo e intervención en los procesos electorales de 2021, 2024 y con miras a los comicios de 2027. Campos sostuvo que esta es la primera vez que hace públicos estos señalamientos de manera formal ante los medios de comunicación.
Asimismo, la titular del Ejecutivo chihuahuense indicó que Montiel cuenta con intereses económicos y de arraigo en la entidad, al señalar que cambió su residencia al estado, dispone de una credencial para votar expedida en la región, posee terrenos en la Sierra Tarahumara y casas habitación ubicadas en la capital del estado. Ante estos hechos, la gobernadora le exigió concentrar su labor en otras entidades del país y rechazó la presencia e influencia de operadores de Morena en el territorio estatal.
Este posicionamiento se enmarca en un escenario de creciente confrontación política entre el gobierno estatal y actores de la administración federal, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum. El choque político se ha recrudecido en las últimas semanas tras las revelaciones sobre reuniones privadas, los escándalos y señalamientos por corrupción contra el exfiscal general del estado, César Jáuregui Moreno, y la polémica en torno a la actuación de agencias de inteligencia extranjeras en la zona serrana.
Mientras desde el plano federal se ha cuestionado la falta de denuncias formales y se han exigido pruebas sobre los señalamientos, el nuevo cruce de acusaciones profundiza la polarización política en Chihuahua de cara al proceso de sucesión gubernamental y los próximos retos institucionales de la región.



