Washington, D.C.- El Senado de Estados Unidos confirmó la designación de Jay Clayton como nuevo director de Inteligencia Nacional (DNI), tras obtener un respaldo de 51 votos a favor y 47 en contra en una votación marcada por la división partidista. El funcionario, nominado por el presidente Donald Trump, llega al cargo para sustituir a Bill Pulte, quien se desempeñaba de forma interina al frente de los organismos de inteligencia sin contar con trayectoria previa en la materia.
Clayton, exfiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, es recordado por suscribir en su momento el documento de 34 páginas presentado por autoridades judiciales estadounidenses en el que se solicitó formalmente al Gobierno de México la detención preventiva con fines de extradición del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, junto con otros objetivos prioritarios y presuntos operadores vinculados a la estructura del Cártel de Sinaloa.
Su ratificación en el Capitolio busca destrabar la negociación legislativa para reautorizar la Sección 702 de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA, por sus siglas en inglés), un mecanismo de recolección de información que acumula más de seis semanas vencido debido a desacuerdos políticos. Tras la votación, el líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, instó a los legisladores a finalizar el bloqueo sobre dicha norma para restituir las facultades de monitoreo a las agencias de seguridad.
Durante su comparecencia ante el Comité de Inteligencia el pasado 15 de julio, la bancada demócrata cuestionó la postura del nominado respecto al proceso electoral de 2020, luego de que evitara declarar directamente que el expresidente Joe Biden resultó vencedor de la contienda, limitándose a señalar en repetidas ocasiones que la elección había sido formalmente certificada.
A pesar de la confirmación en la Cámara Alta, el aval definitivo para la renovación de las facultades de la FISA podría prolongarse hasta finales de verano, debido al receso legislativo de cinco semanas de la Cámara de Representantes, cuyo retorno a las sesiones de trabajo en Washington está programado para el próximo 31 de agosto.



