Ciudad de México.- En un reciente análisis difundido a través de sus plataformas digitales, el periodista y columnista político Ricardo Alemán afirmó que al interior del partido Morena ha comenzado formalmente el proceso de veto y selección de perfiles rumbo a las próximas contiendas por las gubernaturas estatales, ubicando entre las figuras descartadas a la senadora chihuahuense Andrea Chávez Treviño y al exfuncionario federal Rafael Marín Mollinedo.
De acuerdo con la lectura vertida por el analista, la exclusión de ambos perfiles responde a la reconfiguración de fuerzas en el centro del poder federal y al endurecimiento de la disciplina interna impulsada desde Palacio Nacional. Alemán sostuvo que las pretensiones de los aspirantes han quedado neutralizadas debido a la falta de visto bueno por parte de la cúpula presidencial, la cual busca priorizar candidaturas institucionales y alineadas a la nueva etapa del proyecto de gobierno.
En el caso de Andrea Chávez Treviño, el periodista señaló que su cercanía con el grupo político del exsecretario de Gobernación, Adán Augusto López, así como los constantes señalamientos por actos de proselitismo anticipado y sobreexposición en la entidad, terminaron por generar un distanciamiento insalvable con el entorno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Según el análisis, el arraigo que la legisladora pudiera mantener entre la base militante local no resulta suficiente para revertir el freno impuesto desde la sede del Ejecutivo federal.
Respecto a Rafael Marín Mollinedo, el columnista explicó que su descarte para encabezar proyectos electorales en la región sur-sureste del país refleja la pérdida de interlocución de la antigua estructura operativa ligada a administraciones pasadas. Con ello, las facciones que en su momento ejercieron peso en la toma de decisiones han quedado al margen de la mesa de acuerdos donde se definirán las candidaturas definitivas.
Finalmente, Ricardo Alemán concluyó que estas definiciones anticipadas envían un mensaje directo a la estructura del oficialismo, donde la presencia mediática y el apadrinamiento de grupos internos quedan supeditados a la aprobación final del mando central, transformando el mapa de aspirantes a menos de un año de los procesos electorales locales.



