Ciudad de México.- La Federación Internacional de Periodistas (FIP), organización que representa a más de 600 mil profesionales de la comunicación en todo el mundo, manifestó su más enérgico repudio ante el asesinato del periodista mexicano Josué Martínez Contreras, al tiempo que lanzó una alerta global por el alarmante incremento en los ataques y crímenes dirigidos contra los trabajadores de los medios de comunicación en territorio mexicano.
El homicidio de Martínez Contreras se suma a una prolongada lista de agresiones que consolidan a México como uno de los países más peligrosos del hemisferio para el ejercicio del periodismo, sin que existan condiciones de conflicto bélico formal. De acuerdo con los primeros reportes de las agrupaciones civiles locales, el comunicador fue atacado de forma directa por sujetos armados, un patrón delictivo que la FIP señala como una constante orientada a silenciar las investigaciones sobre corrupción, seguridad pública y vínculos de la delincuencia organizada con esferas del poder.
A través de un pronunciamiento oficial, la dirección ejecutiva de la FIP exigió a la Fiscalía General de la República y a las autoridades ministeriales del estado correspondiente realizar una investigación exhaustiva, inmediata y transparente. El organismo internacional recalcó la urgencia de aplicar los protocolos especializados en delitos contra la libertad de expresión, a fin de que la línea editorial del periodista y sus recientes publicaciones sean consideradas como el eje central de las indagatorias y evitar que el caso permanezca en la impunidad.
La federación advirtió que la falta de sentencias condenatorias en la gran mayoría de los homicidios contra reporteros genera un entorno de permisividad que alienta a los perpetradores intelectuales y materiales. En su comunicado, la FIP enfatizó que cada comunicador silenciado representa un golpe severo a la democracia y al derecho de la sociedad a estar informada, debilitando el tejido civil en las regiones más vulnerables del país.
Finalmente, el organismo internacional hizo un llamado urgente al Gobierno Federal para fortalecer los mecanismos de protección para personas defensoras de derechos humanos y periodistas. Según la FIP, las medidas cautelares vigentes resultan reactivas e insuficientes ante la sofisticación de las amenazas actuales, por lo que instó a las autoridades mexicanas a diseñar políticas de prevención reales que garanticen la integridad física de los reporteros en las zonas de alto riesgo.



