Washington, D.C.- En una operación militar catalogada de «rápida y letal», el Comando Sur de los Estados Unidos ejecutó un bombardeo estratégico que provocó la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias «Niño Guerrero», el máximo líder y fundador de la organización criminal transnacional conocida como el Tren de Aragua.
El anuncio fue realizado este viernes por el presidente Donald Trump a través de su plataforma Truth Social. De acuerdo con los detalles provistos por el mandatario y confirmados por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, el ataque cinético se dirigió contra un complejo de alta seguridad operado por la banda en una zona boscosa de Venezuela. Trump acompañó su declaración con un video aéreo de diez segundos que muestra el momento preciso en que un proyectil impacta la estructura, la cual estalla en llamas de manera inmediata.
Esta incursión militar representa un drástico giro geopolítico derivado de la reconfiguración de poder en Caracas, tras la detención del expresidente Nicolás Maduro por cargos de narcotráfico a manos de fuerzas estadounidenses meses atrás. El gobierno interino venezolano, encabezado por Delcy Rodríguez, colaboró en estrecha coordinación y logística con Washington para la geolocalización y el desmantelamiento del búnker criminal.
El «Niño Guerrero», de 43 años, había sido catalogado por la justicia norteamericana como una amenaza de primer orden tras ser designado el Tren de Aragua como organización terrorista. Sobre el capo pesaba una recompensa de 5 millones de dólares por parte del Departamento de Estado y acusaciones formales en una corte federal de Nueva York por crimen organizado, extorsión, tráfico masivo de cocaína y apoyo material a terroristas.
Bajo su mando, la banda evolucionó de ser una organización carcelaria en el estado de Aragua a un imperio criminal expandido por toda Sudamérica y con operaciones de alto impacto en ciudades de Estados Unidos, principalmente mediante delitos de tráfico humano, explotación sexual y narcotráfico.
«Los terroristas del Tren de Aragua ya no tienen un santuario en Venezuela ni en ninguna otra parte», sentenció el mandatario estadounidense. Paralelamente, el Departamento de Justicia intensificó operativos territoriales que resultaron en la presentación de cargos contra más de 25 presuntos integrantes del grupo en estados como Colorado, Florida, Indiana y Tennessee, consolidando una ofensiva frontal contra las redes financieras y operativas de la estructura en el hemisferio occidental.



