Austin, Texas.- El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó la detección de dos casos de gusano barrenador del Nuevo Mundo en ganado del condado de Zavala, Texas, una zona cercana a la frontera con México. Los hallazgos, registrados en dos becerros con pocos días de diferencia, representan el primer brote de este parásito carnívoro en territorio estadounidense desde 2016, lo que ha desatado una movilización de emergencia ante el riesgo latente para la industria ganadera de ese país, valuada en 100 mil millones de dólares.
El primer caso fue reportado el 3 de junio en un ternero de tres semanas que presentaba una herida en el ombligo, mientras que el segundo se detectó apenas dos días después en otro animal a unos nueve kilómetros de distancia. La reaparición de esta plaga, cuyas larvas se introducen en las heridas de mamíferos —incluidos los seres humanos— para alimentarse de tejido vivo, ha puesto a las autoridades federales y estatales en una carrera contra el tiempo para frenar su propagación antes de que las altas temperaturas del verano aceleren su ciclo de reproducción.
La principal estrategia gubernamental para combatir al insecto es la técnica del insecto estéril, que consiste en liberar machos esterilizados para que se apareen con las hembras y produzcan huevecillos inviables. Sin embargo, el USDA advirtió que la planta de producción ubicada en Panamá actualmente genera 100 millones de moscas semanales, una cifra muy inferior a los 500 millones necesarios para contener el avance del parásito y replegarlo hacia el Tapón del Darién, la frontera natural entre Panamá y Colombia.
Ante el déficit de recursos biológicos, el gobierno estadounidense y el de México han estrechado su colaboración. El USDA destinó 21 millones de dólares para adecuar una planta de producción en Metapa, Chiapas, la cual aportará 100 millones de moscas estériles adicionales a finales de este año. Asimismo, se autorizó la inversión para una base de dispersión aérea en Edinburg, Texas, que albergará un complejo de 750 millones de dólares para la producción doméstica de estos insectos a partir de finales de 2027. Por su parte, el gobernador de Texas, Greg Abbott, solicitó acelerar los tiempos para que dicha infraestructura opere en mayo próximo, advirtiendo que el sector ganadero texano podría sufrir pérdidas por hasta 1.8 mil millones de dólares.
La marcha del gusano barrenador hacia el norte comenzó a registrarse con fuerza en 2023. El año pasado, la presencia del parásito en cargamentos de ganado procedentes de Veracruz obligó a las autoridades estadounidenses a suspender temporalmente la importación de bovinos mexicanos para blindar su frontera. Expertos y veterinarios de la región señalan que, si bien la mosca no vuela grandes distancias, el movimiento de animales infectados y el flujo humano a través de las rutas migratorias de Centroamérica han facilitado que las larvas viajen como polizones hacia el norte, amenazando la estabilidad de un hato ganadero estadounidense que ya se encuentra en sus niveles históricos más bajos.



