Ciudad de México.- A unos días de que comience la Copa del Mundo, el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México (AICM) se encuentra bajo un intenso escrutinio debido a las obras de remodelación y modernización que se realizan a contrarreloj. Con una inversión de 500 millones de dólares ordenada hace un año por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, las autoridades buscan adecuar una infraestructura de casi un siglo de antigüedad para recibir el flujo migratorio del torneo deportivo.
Se estima que más de cinco millones de visitantes llegarán al país durante las seis semanas que durará el evento, y los administradores de la terminal aérea prevén que entre tres y cuatro millones de pasajeros transiten por sus instalaciones. El almirante Juan Manuel Muñoz Gómez, de la Armada de México y supervisor del proyecto, aseguró que los trabajos destinados a las áreas de pasajeros concluyeron el pasado 31 de mayo, afirmando que el complejo se encuentra preparado al 100 por ciento para absorber la demanda.
Sin embargo, especialistas del sector y usuarios han manifestado dudas respecto al alcance y la calidad de las obras. Peter Cerdá, director ejecutivo de la Asociación de Transporte Aéreo de América Latina y el Caribe, calificó las remodelaciones como soluciones a corto plazo y de carácter cosmético. Señaló que el aeropuerto, diseñado originalmente para atender a 32 millones de usuarios anuales, llegó a un punto de colapso tras recibir a 45 millones el año pasado, por lo que las medidas actuales funcionan solo como curitas temporales que no resuelven la falta de nuevas terminales o pistas para el crecimiento a largo plazo.
Por el contrario, los mandos de la Marina Armada de México, corporación a cargo de la operación del AICM, sostuvieron que las mejoras van más allá de lo estético. Detallaron que se instalaron casi 60 lectores automáticos de pases de abordar y escáneres de equipaje avanzados, lo que redujo el tiempo promedio en los filtros de seguridad de 17 a siete minutos. Asimismo, se triplicaron los módulos de entrevista migratoria, se implementaron sistemas de reconocimiento facial y se optimizaron las pistas de rodaje y los sistemas de drenaje, permitiendo elevar la capacidad autorizada de 44 a 46 vuelos por hora.
El debate sobre la saturación del AICM se remonta a 2018, cuando el expresidente Andrés Manuel López Obrador canceló la construcción del nuevo aeropuerto de Texcoco para edificar el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). Aunque el AIFA ha incrementado su actividad y recibió a siete millones de pasajeros el año pasado, sigue estando muy por debajo del flujo del Benito Juárez. Las autoridades federales confirmaron que las obras operativas restantes en el AICM se suspenderán temporalmente durante el Mundial y se reanudarán una vez concluido el torneo.



