Ojinaga, Chih.- Un enfrentamiento armado ocurrido la noche del 23 en Ojinaga, entre un grupo de civiles armados y elementos de la Guardia Nacional (GN), culminó con la detención de seis hombres y el aseguramiento de un arsenal significativo. Este evento se enmarca en un contexto de creciente violencia en la región norte de Chihuahua, fronteriza con Presidio, Texas, donde disputas entre células del crimen organizado —principalmente facciones del Cártel de Sinaloa (como «La Empresa» y «Los Chapitos»)— han intensificado los operativos federales y estatales.
Ojinaga, con una población de alrededor de 25,000 habitantes, ha registrado un alza del 40% en incidentes violentos en 2025, según datos preliminares de la SSPE, impulsada por el control de rutas de tráfico de drogas y armas hacia EE.UU.
El enfrentamiento inició alrededor de las 8:00 p.m. del 23 de septiembre en las afueras de Ojinaga, específicamente en la zona rural cercana a la carretera federal Ojinaga-Aldama, un trayecto conocido por su uso en actividades ilícitas debido a su proximidad a la frontera (menos de 5 km del Puente Internacional Manuel Ojinaga-Presidio). Según la SSPE, un convoy de la GN realizaba patrullaje de rutina como parte del «Reforzamiento Táctico de la Coordinación Interinstitucional Permanente», cuando detectó un grupo de vehículos sospechosos (dos pick-ups tipo Jeep, con placas de Chihuahua y sin luces). Los civiles armados abrieron fuego contra los federales, desatando un tiroteo que duró aproximadamente 15 minutos.
Elementos de la GN, apoyados por la SSPE, el Ejército Mexicano (Sedena) y personal de seguridad de Pemex (debido a la presencia de ductos en la zona), desplegaron un cerco perimetral. Dos de los vehículos huyeron hacia un camino de terracería, donde fueron interceptados. No se reportan bajas entre las fuerzas de seguridad, pero un agente de la GN resultó con heridas leves por esquirlas (herida superficial en el brazo), recibiendo atención médica in situ y siendo dado de alta horas después.
Seis detenidos en el lugar; un séptimo individuo resultó lesionado durante la huida (herida de bala en la pierna) y fue capturado a unos 2 km, recibiendo atención médica antes de su traslado. Los detenidos fueron puestos a disposición de la FGE para su presentación en audiencia inicial el 24 de septiembre ante un Juez de Control en la Ciudad de Chihuahua.
Este operativo forma parte de una estrategia ampliada desde el 11 de septiembre, cuando la gobernadora María Eugenia Campos ordenó el traslado de la Mesa Estatal para la Construcción de la Paz a Ojinaga, enviando 300 elementos de élite (incluyendo helicópteros Black Hawk para vigilancia aérea).
Los seis principales detenidos, todos originarios de Ojinaga o municipios aledaños (como Manuel Benavides y Aldama), tienen edades entre 23 y 37 años y antecedentes variados, según la FGE. Fueron identificados plenamente durante el cateo inicial: Guillermo M.V. (31 años): Presunto líder del grupo, con historial de detenciones menores por posesión de marihuana (2019) y riñas (2022). Vecino de Ojinaga, trabajaba como mecánico informal; Gerardo M.V. (23 años): Familiar de Guillermo (posible primo), sin antecedentes penales previos. Se le vincula a labores de «halconeo» (vigilancia para narcos) en la zona fronteriza; Jesús Orlando C.L. (27 años): Antecedentes por tráfico de migrantes (2021, liberado por falta de pruebas). Reside en Aldama y es señalado por vecinos como «sicario» ocasional; Ramón A.Z. (37 años): El mayor del grupo, con ficha por robo de vehículos (2018) y portación ilegal de arma (2020). Propietario de una de las pick-ups involucradas; Armando A.E. (23 años): Sin antecedentes, pero identificado en inteligencia de la GN como posible recluta reciente de una célula local; Aaron H.F. (35 años): Historial por homicidio culposo en accidente vehicular (2015). Se le acusa de ser el conductor de uno de los vehículos.
El séptimo detenido (no nombrado públicamente por su condición de lesionado) es un hombre de 29 años, con posibles lazos familiares a Ramón A.Z. Todos niegan pertenencia a grupos criminales, alegando «defensa propia» durante el operativo, pero peritajes balísticos y testimonios de la GN contradicen esta versión.
El arsenal asegurado es uno de los más significativos en operativos recientes en Chihuahua, destacando por su calibre militar y origen probable en contrabando desde EE.UU. (fusiles tipo AR-15, comunes en el mercado negro texano). La SSPE detalló: 1 Fusil AR-556 (negro con café); 2 Fusiles AM-15 Multi-caliber (.223); 1 Fusil FAB DEFENSE MWG (.223, sin matrícula); 1 Fusil SQS (5.56); 1 Fusil AM-15 (.223, sin matrícula);1,288 cartuchos útiles calibre .223 mm; 42 cargadores para arma larga (desabastecidos, negro, para 5.56×45 mm); 6 cargadores abastecidos (con 25 cartuchos cada uno, 5.56×45 mm) y 1 Cargador desabastecido para arma corta (.9 mm).
Adicionalmente, se decomisaron dos vehículos (una Jeep Cherokee 2018 con reporte de robo en Coahuila y una Ford F-150 2020), chalecos antibalas (2), cascos balísticos (4) y equipo de comunicación (radios portátiles y binoculares). No se hallaron drogas ni dinero en efectivo, pero se presume que el grupo transportaba «carga» no especificada hacia la frontera.



