CHIHUAHUA, Chihuahua.- Cuatro elementos adscritos a la Policía Procesal de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) fueron vinculados a proceso y sujetos a la medida cautelar de prisión preventiva, tras ser señalados como presuntos responsables de los delitos de homicidio calificado y tortura en agravio de un interno, según revelaron las investigaciones ministeriales de la Fiscalía General del Estado.
El caso, que pone bajo la lupa los protocolos de actuación y seguridad en el sistema penitenciario y de procuración de justicia de la entidad, se centra en los hechos ocurridos el pasado 8 de julio, fecha en la que la víctima, identificada como Edwin C., de 45 años de edad —quien había sido detenido por delitos contra la salud en la modalidad de narcomenudeo—, perdió la vida a consecuencia de múltiples agresiones físicas sufridas durante su traslado e ingreso al Centro de Readaptación Social (Cereso) número 1, ubicado en el municipio de Aquiles Serdán.
De acuerdo con la carpeta de investigación integrada por la Fiscalía de Distrito Zona Centro, el agravio contra Edwin C. escaló en dos momentos distintos dentro de instalaciones oficiales de custodia y procuración de justicia. El primer ataque, según los testimonios y peritajes recabados, se registró al interior de las celdas del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), sitio en el cual los custodios involucrados lo golpearon utilizando un bastón retráctil y puñetazos.
Posteriormente, al ser trasladado a la aduana del penal de Aquiles Serdán para su ingreso formal, la víctima fue recibida por elementos que continuaron con las agresiones físicas. Según la relatoría ministerial, tras la golpiza, los custodios le echaron agua con una cubeta sin brindarle atención médica inmediata. Fue hasta que observaron que el detenido no respondía y se encontraba en estado moribundo cuando solicitaron la intervención de un médico, siendo llevado a la enfermería del centro penitenciario, lugar donde finalmente se certificó su fallecimiento.
Testimonios recabados por la autoridad investigadora entre la población penitenciaria señalan que, tras la agresión mortal, los celadores involucrados habrían lanzado amenazas a otros detenidos, advirtiéndoles que si no se controlaban les ocurriría la misma suerte.
Derivado de las indagatorias y los elementos de prueba presentados ante la autoridad judicial, los cuatro presuntos responsables fueron identificados como Ramón Alejandro O., Carlos Gerardo O. A., Silvino P. y Luis Carlos G. C., a quienes se les imputan formalmente los cargos de homicidio calificado agravado y tortura.



