Ciudad Juárez, Chihuahua.- Tras la presión vecinal y la intervención de la diputada local Xóchitl Contreras, el Municipio de Ciudad Juárez dio marcha atrás en su intención de destinar un predio destinado originalmente como área verde del fraccionamiento San Pablo para la construcción de viviendas del programa “Casas del Bienestar”, y anunció que ahora lo convertirá en un parque familiar.
El conflicto surgió cuando autoridades municipales pretendieron usar el espacio sin realizar una consulta previa a los residentes, quienes demandaban áreas de recreación para más de 700 familias, especialmente para niños y jóvenes.
Contreras acompañó a los vecinos en sus protestas y gestionó ante el Gobierno del Estado los recursos necesarios para rescatar el predio y equiparlo con cancha de usos múltiples, ejercitadores, parque canino y juegos infantiles.
Sin embargo, luego de la movilización ciudadana, el propio Ayuntamiento informó que ejecutará la obra a través del presupuesto participativo, pese a haber argumentado previamente que no contaba con fondos y haber frenado la participación estatal.
En declaraciones, la diputada señaló que la decisión municipal no obedeció a una voluntad propia, sino a la exigencia de la comunidad.
“Primero quisieron quitarles su parque y hoy, después de la presión ciudadana y mi intervención, resulta que siempre sí lo van a construir. Qué bueno que corrigieron, aunque haya sido porque los vecinos les demostraron que no pueden decidir por encima de la comunidad”, expresó Contreras.
La legisladora enfatizó que lo relevante no es quién realice la obra, sino que se concrete en beneficio de las familias. Por ello, exigió al presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar que el anuncio se traduzca en acciones concretas: una fecha clara de inicio, calendario de ejecución y total transparencia en el manejo de los recursos.
“Los vecinos no quieren más promesas ni publicaciones; quieren resultados. Juárez necesita más parques, más áreas verdes y más espacios para nuestras familias, no menos”, añadió.
Contreras reconoció la unidad de los habitantes de San Pablo, quienes defendieron su derecho a un entorno digno.
“Esta es una victoria de la gente. Cuando la ciudadanía participa, sí se pueden lograr cambios reales. Desde el Congreso seguiremos vigilantes para que este parque se construya y se entregue como se merece la comunidad”, concluyó.
El caso se ha convertido en un ejemplo de cómo la organización vecinal puede modificar decisiones de gobierno en materia de espacios públicos.