Ciudad Juárez, Chihuahua.- Vecinos de Rancho Anapra se quejaron este viernes 15 de mayo de 2026 de un presunto atropello por parte de las autoridades tras la demolición de varias de sus viviendas ubicadas junto al muro fronterizo, en calles como Calamar, Tiburón y Ballena. Afirman que la acción fue sorpresiva, que no recibieron notificación previa adecuada y que perdieron muebles y bienes personales en el operativo.
Los afectados declararon a la prensa que los terrenos los habían comprado a líderes de la colonia y que llevaban años viviendo en el lugar, algunos más de tres años. Señalaron que, ante la presencia de personal armado y con placas oficiales de las corporaciones, no pudieron oponerse. “No pudimos hacer nada, ellos traen las armas, ellos traen las placas, fue un atropello”, expresó uno de los vecinos.
Elementos de Desarrollo Urbano, Asentamientos Humanos y Protección Civil del Municipio, apoyados por Policía Municipal, Ejército Mexicano y Guardia Nacional, realizaron el operativo con maquinaria pesada que resultó en el derribo de al menos cinco viviendas. Algunas estaban construidas con madera y cartón, mientras que otras eran de block. Alrededor de 15 familias resultaron afectadas.
Los vecinos inconformes indicaron que las autoridades llegaron de manera repentina y procedieron a la demolición sin darles tiempo suficiente para rescatar todas sus pertenencias. Reclamaron además la falta de alternativas claras de reubicación y apoyo por parte del gobierno municipal.
Por su parte, las autoridades municipales indicaron que las construcciones eran asentamientos irregulares ubicados dentro de una franja de seguridad de aproximadamente 20 metros desde el muro fronterizo. Explicaron que el operativo buscaba liberar el área para mantenerla como vialidad y corredor de patrullaje de seguridad. Versiones extraoficiales mencionaron que algunos predios podrían haberse utilizado como casas de seguridad para migrantes.
Protección Civil y Desarrollo Urbano aseguraron que se había notificado previamente a las familias para desalojar y que, durante la acción, se permitió y apoyó la salida de pertenencias como muebles y electrodomésticos. Sin embargo, los afectados insisten en que la notificación fue insuficiente o inexistente y que la demolición se llevó a cabo de forma abrupta.
Este hecho se registra en un contexto de mayor vigilancia y obras en la frontera, incluyendo la ampliación del muro del lado estadounidense en la zona de Anapra y Sunland Park, donde se han realizado explosiones controladas en meses anteriores para preparar el terreno. La colonia Rancho Anapra, por su ubicación estratégica junto al límite internacional, ha sido escenario recurrente de tensiones entre el ordenamiento territorial, la seguridad fronteriza y el derecho a la vivienda de familias en situación vulnerable.
Hasta el momento, no se ha detallado un plan específico de apoyo o reubicación para las familias afectadas. Los vecinos advirtieron que buscarán vías legales para exigir compensación por los daños y reconocer el pago que realizaron por los terrenos a los líderes de la colonia.