Chihuahua, Chih.- El Congreso del Estado llamó a la Comisión Nacional Forestal (Conafor), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Secretaría de Desarrollo Rural del Gobierno del Estado a reforzar y agilizar de manera urgente las estrategias de prevención, control y atención de plagas forestales.
El diputado Jaime Torres Amaya, del PAN, promotor del punto de acuerdo, advirtió que las condiciones de sequía actuales son más graves que las registradas durante la infestación de 2012-2013, cuando se afectaron más de 103 mil hectáreas y se removieron más de 150 mil metros cúbicos de madera.
El principal agente causante es el escarabajo descortezador del género Dendroctonus, considerado el fitosanitario más destructivo para las coníferas. Los focos rojos de infestación se concentran en los municipios de Guachochi, Guadalupe y Calvo, Bocoyna, Madera, Casas Grandes, Guerrero, Ocampo y Urique.
Torres Amaya explicó que el daño no solo implica la pérdida de árboles, sino que amenaza funciones ecológicas esenciales. La desaparición de pinos afecta los semilleros naturales para la regeneración del bosque, lo que podría provocar una transición irreversible hacia bosques dominados por encino, con menor capacidad de captura de carbono y, por ende, menor mitigación ante el cambio climático.
Además, la plaga impacta la biodiversidad al reducir el hábitat y refugio de diversas especies de fauna que dependen de los pinos, y eleva significativamente el riesgo de incendios forestales debido a la acumulación de material vegetal seco.
En los primeros meses de 2026, ya se han registrado al menos 10 incendios forestales activos en municipios serranos como Guadalupe y Calvo, Guachochi, Guazapares, Balleza y Guerrero, con una superficie afectada aproximada de 100 hectáreas.
El legislador enfatizó que la protección de los bosques requiere acción coordinada entre instituciones y la participación activa de la sociedad, con constancia, recursos y voluntad política. “La inacción o la demora pueden traducirse en daños irreversibles al patrimonio forestal del estado”, concluyó.