WASHINGTON, D.C.— La declaración patrimonial más reciente del presidente Donald Trump reveló que obtuvo ingresos por al menos 2 mil 200 millones de dólares durante su primer año de regreso en la Casa Blanca. De dicha cantidad, aproximadamente 1 mil 400 millones de dólares provienen de los negocios de criptomonedas operados por su familia, coincidiendo con un periodo en el que su administración ha flexibilizado la regulación sobre este sector financiero.
Esta situación rompe con la tradición política estadounidense, según la cual los mandatarios suelen distanciarse de sus vínculos empresariales para evitar la percepción de que se benefician del cargo. A diferencia de su primer mandato, cuando la familia limitó su actividad internacional, los hijos del presidente han reorientado la estrategia comercial hacia operaciones financieras globales que aprovechan el nombre del mandatario, incluyendo transacciones con empresas vinculadas a los Emiratos Árabes Unidos y la promulgación de leyes que favorecen a activos digitales previamente lanzados por su firma.
Organizaciones de supervisión gubernamental y anticorrupción, como Transparency International y el Project on Government Oversight, calificaron el escenario como un conflicto de intereses sin precedentes en la historia reciente del país. Los analistas destacaron la negativa del Ejecutivo a colocar sus activos en un fideicomiso ciego, lo que teóricamente le permite conocer el estado de sus propiedades e influir en su rendimiento mediante decisiones de política pública o contratos gubernamentales. Una encuesta previa del Pew Research Center señaló que más del 60 por ciento de la población considera que el mandatario utiliza el cargo para enriquecer a su entorno.
Ante los cuestionamientos, la Casa Blanca desestimó las críticas argumentando que las operaciones comerciales son manejadas de forma exclusiva por los hijos mayores del presidente, Eric y Donald Trump Jr. Por su parte, el mandatario minimizó el informe patrimonial ante los reporteros, asegurando que las utilidades reportadas reflejan el buen desempeño y el alza generalizada en el mercado de valores, y rechazó mantener comunicación con los administradores de sus fondos.



