Washington, D.C. — El presidente Donald Trump aludió al ataque japonés a Pearl Harbor de 1941 durante una reunión en el Despacho Oval con la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, al explicar por qué no avisó a sus aliados sobre el ataque estadounidense-israelí contra Irán.
En respuesta a una pregunta de un periodista sobre la falta de notificación previa a Japón y otros socios, Trump afirmó: “No se lo dijimos a nadie porque queríamos la sorpresa. ¿Quién sabe más de sorpresas que Japón? ¿Por qué ustedes no me dijeron de Pearl Harbor? ¿Verdad?”.
El comentario provocó risas entre algunos funcionarios y periodistas presentes, pero Takaichi abrió mucho los ojos, pareció respirar hondo y mantuvo las manos cruzadas sobre el regazo sin responder. Trump añadió: “Ustedes creen en la sorpresa, creo, mucho más que nosotros”.
El episodio contrasta con la tradición diplomática estadounidense de evitar referencias duras al ataque del 7 de diciembre de 1941 en presencia de líderes japoneses, para priorizar la alianza bilateral consolidada desde la posguerra.
Presidentes anteriores, como Barack Obama —quien visitó Pearl Harbor junto a Shinzo Abe en 2016 y enfatizó la reconciliación—, o Harry S. Truman —quien usó el suceso para justificar la ocupación y la constitución pacifista de Japón—, optaron por un enfoque conciliador. Expertos como Mireya Solís, del Brookings Institution, calificaron las palabras de Trump como “inusuales” y “una sorpresa”, al desviar el foco de los lazos actuales hacia un pasado conflictivo.
La reunión, por lo demás cordial, se centró en temas como la cooperación en el conflicto con Irán, el comercio y la seguridad regional, aunque el comentario resaltó la tendencia de Trump a ignorar convenciones diplomáticas habituales.