Washington, D.C.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó de manera explícita la posibilidad de activar el Artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte —el mecanismo de defensa colectiva de la alianza— para obligar a las fuerzas armadas de los países miembros a proteger la frontera sur estadounidense frente a lo que calificó como “invasiones de inmigrantes irregulares”.
En una publicación realizada en Truth Social el 22 de enero de 2026, Trump escribió textualmente: “Tal vez deberíamos haber puesto a prueba a la OTAN: invocar el Artículo 5 y obligar a la OTAN a venir aquí y proteger nuestra frontera sur de más invasiones de inmigrantes irregulares, liberando así un gran número de agentes de la Patrulla Fronteriza para otras tareas”.
El Artículo 5 establece que un ataque armado contra uno o más aliados en Europa o América del Norte se considera un ataque contra todos, lo que obliga a cada miembro a asistir a la parte afectada, incluso mediante el uso de la fuerza armada, en ejercicio del derecho de legítima defensa reconocido por la Carta de la ONU. Este mecanismo solo se ha invocado una vez en la historia de la organización: tras los atentados del 11-S de 2001, cuando los aliados respaldaron a Estados Unidos en Afganistán.
La declaración de Trump llega en un contexto de reiteradas críticas del mandatario hacia la OTAN, cuestionamientos al gasto de defensa de los socios europeos y propuestas controvertidas como la posible adquisición de Groenlandia. Aunque la frase tiene un tono retórico y provocador, expertos en relaciones internacionales consideran extremadamente improbable —y jurídicamente inviable— que la migración irregular sea interpretada como un “ataque armado” que active el artículo.
Hasta el momento no se han registrado reacciones oficiales por parte de la OTAN ni de gobiernos aliados clave. La propuesta ha generado amplio eco en medios internacionales y revive el debate sobre el futuro de la alianza atlántica bajo la actual administración estadounidense.